En Murcia

Detenido un hombre por asesinar a la hija de su expareja, de cinco años

El asesino llamó a la madre de la pequeña tras cometer el crimen. Fueron los padres del sospechoso, con lo que convive, los que habrían encontrado el cuerpo de la niña

Un coche de la Guardia Civil en una foto de archivo Juan Moreno - Europa Press

La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 48 años de edad, Jesús J. G., conocido como Suso, acusado de haber acabado con la vida de una niña de 5 años de edad, Nadia, en una casa de Llano de Brujas, en Murcia, según adelanta Ana Lucas en la Opinión de Murcia. La exnovia del sospechoso tenía la custodia de esta menor, hija biológica de su prima. El sujeto, tras perpetrar presuntamente el crimen, habría escapado, pero fue detenido horas después en Torrevieja. El cadáver lo descubrieron los padres del sospechoso, que también viven en ese piso.

No se descarta que el hombre cometiese el crimen para hacerle daño a su expareja, puesto que Jesús sospechaba que la mujer podría estar con otra persona, según fuentes de la investigación, en lo que sería un caso de violencia de género vicaria, el primero en lo que va de año.

“Está durmiendo”

Al escenario del crimen se movilizaron agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Murcia, así como una ambulancia, cuyos sanitarios solo pudieron certificar el deceso, aunque intentaron reanimar a la niña (cuyo cuerpo se encontraba en uno de los dormitorios). “Está durmiendo”, llegó a decir la mujer que halló el cuerpo, “pero está echando espuma por la boca”, añadió.

En cuanto al método, el hombre habría empleado pastillas o veneno, apuntan fuentes próximas a la investigación. Habrá que esperar al resultado de la autopsia para concretar qué sustancias eran: no se descarta que fuesen drogas. Se sabe que en el dormitorio donde se encontró había vómito de la pequeña.

Llamó a la madre de la pequeña tras cometer el crimen

Según la Opinión de Murcia, los hechos se produjeron en el domicilio de los padres del sospechoso. La pequeña residía con su madre adoptiva en otra pedanía.

Después de cometer el crimen, el individuo llamó por teléfono a su novia, Ramona, y le contó lo que había hecho. Acto seguido, colgó. Ramona entonces se desplazó a Llano de Brujas. De confirmarse que se trata de un caso de violencia de género vicaria, sería el primero en 2024. El año pasado se alcanzó una cifra récord. Nueve niñas y niños fueron asesinados por las parejas o exparejas de sus madres.