Después de reclamar un nuevo informe psiquiátrico de Elisa Mouliáa, que ha denunciado a Íñigo Errejón por agresión sexual, el expolítico se resiste a entregar su terminal móvil al juez. En concreto, su defensa presentó un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid contra la decisión del juez Adolfo Carretero que pedía que él y la actriz presentaran sus teléfonos móviles. El equipo legal de Errejón, agregó, está a la espera de que se resuelva.
Asimismo, precisó que toda la información relativa a las conversaciones con Mouliaá, “en todas sus modalidades”, ya fueron aportadas mediante un peritaje informático y acta notarial. Para justificar este movimiento explicó que, en un proceso como este, “toda la información” acaba en los medios de comunicación y eso constituye un “daño grave a la intimidad”. “Máxime cuando una de las partes parece más interesada en los réditos mediáticos que en el esclarecimiento de la verdad“. Una clara crítica de la defensa de Errejón a la actriz.
Como alternativa, el equipo legal del exportavoz de Sumar en la Cámara Baja propuso, mientras se resuelva el mencionado recurso, acudir con su dispositivo móvil y exhibir presencialmente todo lo que se le requiera a la Letrada de la Administración de Justicia.
La decisión de Carretero
Cabe recordar que el pasado miércoles el juez Carretero dio cinco días a Errejón y a Mouliaá para que aportaran sus teléfonos móviles, y que la Policía Nacional pueda analizar las conversaciones que ambos mantuvieron.
En este sentido, fue el pasado mes de febrero cuando el magistrado respaldó la petición de Errejón de no proceder al volcado de su móvil, asegurando que se trataba de una medida desproporcionada. El juez acotó esta diligencia y la limitó únicamente a las conversaciones entre el exdirigente y la actriz.
Cesión de un piso
Paralelamente, Mouliaá declaró que ha comprado un piso por valor de 470.000 euros con el objetivo de cederlo a una ONG que ayuda a víctimas de violencia machista y a sus familias.
Si bien la actriz señaló este miércoles que donaría 54.000 euros a la organización Mujeres en Acción para la adquisición de un inmueble, finalmente Mouliaá especificó este jueves que ella ha pagado íntegramente esos casi 500.000 euros. “Como me prometí, lo voy a donar a las víctimas de violencia de género, a sus hijos y a darles trabajo y casas (…). Al final la verdad cae por su propio peso. Yo lo que digo lo cumplo”, ha aseverado.
En declaraciones a los medios a las puertas del notario donde ha oficializado esta cesión, además de la actriz, estaba el presidente de la ONG, que no ha querido hablar ni corroborar el nombre de su organización. Así lo afirman fuentes presentes.
Cesión de siete años
Cabe mencionar que esos más de 50.000 euros es una cifra significativa porque equivalen a los contratos que Mouliaá firmó con Mediaset por participar en varios programas televisivos.
Según explicó el abogado de la denunciante, ella cederá, durante los próximos siete años, un piso de cuatro habitaciones. Aunque pretende que dicha cesión sea para siempre.
Su representación calcula que el alquiler de dos de esas habitaciones durante dicho periodo, donde las víctimas serán alojadas, equivaldrá a los 54.000 euros. Las otras dos habitaciones serán para uso de alojamiento turístico, y la actriz ha decidido cedérselas a la ONG. Los ingresos de esa segunda parte irán destinados a sostener los gastos de la propia organización, así como los sueldos de las víctimas que ahí trabajarán. Mouliaá reiteró que esta entrega no le reportará ningún beneficio.
Cabe recordar que la denunciante ya anunció en enero que “cualquier retribución económica” que pudiera obtener ella o su abogado “a raíz de esta exposición” iba a destinarla de forma “íntegra” a una asociación de mujeres maltratadas.