Borrador del Gobierno

Las nuevas exigencias para las universidades privadas tendrán carácter retroactivo

Analizamos el texto del borrador del nuevo real decreto de universidades. Sobre él se trabajará en las próximas semanas. ¿Qué cambia respecto a la normativa actual?

La ministra y líder del PSOE valenciano, Diana Morant.
kiloycuarto

“Esto no va de universidades públicas contra universidades privadas. Esto va de universidades buenas contra universidades malas”. La Ministra Portavoz, Pilar Alegría, fue tajante al hablar del tema. Sin embargo, hasta ayer a media tarde, no hubo un texto concreto que analizar. El Gobierno ya ha hecho público un borrador en el que destaca la idea de que la medida es necesaria para garantizar la igualdad de oportunidades, ya que un tercio de los estudiantes de grado y posgrado ya paga por su educación: ”Una proporción -dice el borrador- que, si sigue creciendo a este ritmo y se llegase a una situación de mayoría de plazas ofertadas por centros privados, puede acabar afectando significativamente a la igualdad de oportunidades”.

No es la única cifra en la que se fundamenta el texto del documento. Así, se explica que nunca ha habido tantos universitarios y universitarias en España como ahora: “Entre 1985 y 2024 el número de estudiantes universitarios se ha duplicado en España, llegando en el presente curso 2024-2025 al máximo histórico de estudiantes matriculados en estudios de Grado, Máster y Doctorado”.

Un crecimiento de alumnos que ha ido aparejado con un aumento del número de universidades privadas: “en los últimos 25 años no se ha creado ninguna institución universitaria pública y sí, en cambio, 27 universidades privadas han abierto sus puertas e iniciado su actividad académica.”

Con este panorama y teniendo en cuenta que en este arranque de 2025 el Gobierno está estudiando 6 propuestas de creación de nuevas universidades privadas, se proponen varios cambios. El texto no es definitivo pero sobre estas ideas se trabajará las próximas semanas.

Los cambios

Estos son algunos de los principales cambios que recoge el nuevo borrador:

  • Las universidades de nueva creación deberán contar con un informe
    preceptivo y vinculante de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de
    Calidad y Acreditación).
  • Se detallan algunos de los factores que se tendrán en cuenta a la hora de obtener un informe favorable para la creación de una nueva Universidad, entre ellos buena oferta, profesores y medios. El borrador lo recoge así: “Analizará la calidad de la oferta docente; la disponibilidad, características y adecuación de la plantilla de profesorado que sustenta esa actividad docente e investigadora y que se compromete la entidad promotora del proyecto universitario a contratar; la dotación de equipamientos e instalaciones para la docencia, la investigación y la transferencia, de servicios y de gestión; y la solvencia de la programación plurianual de la investigación y la transferencia de la universidad”.
  • Número mínimo de alumnos: Si pasados 5 años desde su nacimiento una universidad no cuenta con 4.500 alumnos, podrá revocarse su autorización. “Si no lo cumpliese podrá incoar un expediente de revocación de la autorización de actividad universitaria”, dice el borrador.
  • Disponer de capacidad para alojar al 10% de los alumnos de grado.
  • Nuevos requisitos económicos: que incluyen garantías mediante avales o justificación de recursos en su tercer año de actividad, por ejemplo.
  • Requisitos sobre su composición y transparencia: las nuevas universidades privadas deberán detallar quién está detrás de su creación, sea una multinacional, un fondo de inversión, por ejemplo. Lo recoge así: “deberá detallarse si la iniciativa de reconocimiento de la universidad privada forma parte de un grupo de universidades ya existente en España o en el extranjero, de una multinacional o empresa internacional, o de un fondo de inversión español o extranjero, para lo cual se deberá incluir información documental sobre el grado de relación y de corresponsabilidad con la iniciativa que se presenta”.

El borrador, compuesto por 38 páginas (frente a las 26 del vigente real decreto), está desde hoy y hasta el próximo día 11 en periodo de audiencia e información públicas. Según el mismo, los centros que ya ejerzan su actividad tendrán 3 años para adaptarse a la norma. El plazo se amplía a 44 años para aquellos que están pendientes de recibir la autorización para iniciar su actividad académica.

La valoración de las universidades

En un primer momento y antes de tener acceso a este borrador que hoy desgranamos, Eva Alcón, presidenta de CRUE (Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas) y rectora de la Universitat Jaume I, hacía estas declaraciones: “Siempre hemos mantenido y seguimos manteniendo la necesidad de apostar por la calidad de las universidades como instituciones de educación superior y de investigación. Desde nuestro punto de vista es imprescindible apostar por la calidad y es imprescindible hacerlo para mantener la confianza que la sociedad ha depositado en las universidades como espacios de oportunidades y también como inversión de futuro”.

A última hora de la tarde de ayer, tras hacerse público el texto sobre el que ahora se trabajará, este medio solicitó una valoración de los cambios propuestos en él. Se espera que las universidades y sus órganos de representación aporten nuevas valoraciones sobre los cambios propuestos a lo largo del día de hoy.