Mucho se ha hablado sobre los sueldos de la Iglesia y el gasto de dinero de esta. De hecho, una de las cuestiones que más curiosidad ha suscitado siempre es la de saber si el Papa, mayor representante de la Iglesia, cobra alguna nómina. En este artículo, repasamos si el Papa cobra algún tipo de salario y si lo cobran también los distintos miembros del Vaticano.
¿Recibe el Papa Francisco un salario?
El Papa es la máxima autoridad de la Iglesia católica y el jefe de Estado del Vaticano, pero a diferencia de otros líderes mundiales, no recibe un salario. La razón de esto radica en la naturaleza de su cargo y en la estructura financiera de la Santa Sede. Históricamente, los pontífices han contado con todas sus necesidades cubiertas por el Vaticano, lo que hace innecesaria una retribución económica. Desde su elección en 2013, el Papa Francisco ha mantenido un estilo de vida austero, renunciando a muchos de los privilegios tradicionales del puesto, como el uso de la residencia papal en el Palacio Apostólico, prefiriendo en su lugar la Casa Santa Marta, un hospedaje más modesto dentro del Vaticano.
A pesar de no recibir un sueldo como tal, el Papa tiene acceso a recursos para sus gastos personales y para su labor pastoral. Estos fondos son administrados por la Santa Sede y provienen de diversas fuentes, como el Óbolo de San Pedro, una colecta anual que los fieles de todo el mundo realizan para sostener las obras de caridad del Papa y las necesidades del Vaticano. Además, el Estado vaticano genera ingresos a través del turismo, la venta de sellos y monedas conmemorativas, donaciones privadas y la gestión de inversiones financieras.
@oscarjoerivas El Papa Francisco Responde: Alguna vez te has preguntado si el Papa tiene dinero ? Que hay con toda esa plata que tiene el vaticano ? #papafrancisco #catolico #catolicostiktok #aesthetic
Los miembros del Vaticano que sí cobran un sueldo
Sin embargo, aunque el Papa no recibe un salario, los empleados del Vaticano sí tienen remuneraciones establecidas. La Curia romana, el organismo encargado de la administración de la Iglesia católica, cuenta con cardenales, obispos, sacerdotes y laicos que trabajan en distintas funciones. Los cardenales que ocupan altos cargos dentro del Vaticano suelen recibir un estipendio mensual de aproximadamente 5.000 euros, mientras que los obispos y sacerdotes perciben salarios menores, que oscilan entre los 1.500 y los 2.500 euros.
Por su parte, los laicos que desempeñan funciones administrativas, técnicas o de seguridad dentro del Vaticano tienen sueldos similares a los de los funcionarios públicos en Italia. Dependiendo de su puesto y antigüedad, estos trabajadores pueden ganar entre 1.200 y 3.000 euros al mes. Además, los empleados vaticanos gozan de beneficios como vivienda dentro del territorio vaticano a precios reducidos, cobertura médica y acceso a tiendas y supermercados con precios más bajos que en el resto de Roma.
Ajustes en salarios y recortes dentro de la Iglesia
No obstante, en los últimos años, el Vaticano ha atravesado dificultades económicas, lo que ha llevado a ajustes en los salarios y recortes en distintos sectores. En 2021, el Papa Francisco ordenó una reducción en los sueldos de cardenales y altos funcionarios del Vaticano, con el objetivo de enfrentar la crisis financiera agravada por la pandemia de COVID-19 y la disminución de ingresos provenientes del turismo. Esta medida también se enmarcó dentro de su política de austeridad, con la que ha intentado reducir gastos innecesarios y mejorar la transparencia en la gestión financiera de la Santa Sede.
A diferencia de los Papas anteriores, que contaban con una considerable fortuna personal al momento de asumir el cargo, Francisco es conocido por su vida sencilla. Durante su tiempo como arzobispo de Buenos Aires, solía trasladarse en transporte público y vivía en un apartamento en lugar de la residencia oficial. Incluso ya como Papa, ha rechazado el uso de vehículos lujosos, optando por un modesto Ford Focus para sus desplazamientos dentro de Roma.
Por lo tanto, aunque el Papa no cobra un salario en sentido tradicional, cuenta con todos los recursos necesarios para cumplir su labor pastoral y personal. Su estilo de vida austero ha marcado una diferencia en la administración de los recursos vaticanos, promoviendo una mayor transparencia y control del gasto. Mientras tanto, los empleados del Vaticano siguen recibiendo sueldos regulados, aunque con algunos ajustes en los últimos años debido a las dificultades económicas que enfrenta la Santa Sede.