“¿Ratifica usted lo que dijo ante la Guardia Civil? Sí, sí ratifico“. La pregunta la formuló Alberto Durán, abogado del PP y representante de la acusación popular en el caso Ábalos en el Tribunal Supremo, y la respuesta es de Carmen Pano, la empresaria socia de Víctor de Aldama, que declaró ante la Guardia Civil haber llevado 90.000 euros en bolsas de dinero a la sede del PSOE, en la Calle Ferraz. “Al final se está incriminando en un posible cohecho y teniendo la otra causa de hidrocarburos, no creo que dijera una cosa así para meterse en más problemas”, aseguran fuentes del caso consultadas por este periódico.
La cantidad la habría trasladado en dos días diferentes y por orden de Víctor de Aldama: “Tras llegar a la sede del PSOE, identificarse en seguridad y franquearle la entrada subió a la segunda planta y, tras salir del ascensor, se lo entregó a la persona que la recibió, un varón que no superaría los cuarenta años, pelo corto, y un poco más alto que la dicente”, reza el atestado de la Guardia Civil que Pano corroboró ante el juez Leopoldo Puente del Tribunal Supremo este martes.
Ratificación por la que todo el mundo estaba expectante. Según pasaban los minutos y seguía dentro de la sala, se escuchaban comentarios en el exterior del Supremo de los periodistas que esperaban su salida: “Está cantando”. Sin embargo, el magistrado tenía claro que no quería desviar el foco de la testifical. Se limitó a preguntar única y exclusivamente por lo que atañe al caso Ábalos, que es el que instruye él, y dejó de lado la trama de los hidrocarburos, interconectada con el caso, pero instruida en la Audiencia Nacional.
Por eso, solo respondió de esta forma tan escueta a esa supuesta financiación ilegal del PSOE. Nadie le preguntó por muchos más detalles. El abogado de la acusación popular tuvo que andar con mucho sigilo para que el juez Leopoldo Puente no le tumbara las preguntas. Sí logró saber que una de las veces que acudió a Ferraz lo hizo en taxi y en la segunda ocasión dijo que le llevó Álvaro Gallego, que aparece conectado con Claudio Rivas, socio de Aldama y uno de los cabecillas de la trama de los hidrocarburos donde está imputada.
Rivas era el dueño de Villafuel, la empresa que vendía combustible evadiendo impuestos gracias a una licencia que consiguió del ministerio de industria de forma fraudulenta, gracias a los tejemanejes de Aldama.
De hecho, en conversaciones de Whatasapp mantenidas entre Aldama y Leonor Pano, hija de Carmen Pano -también imputada-, hablan de una reunión en diciembre de 2020 entre Claudio Rivas, Pano madre y Álvaro Gallego con Juan Ignacio Díaz Bidart, jefe de gabinete de la ministra de Industria Reyes Maroto. Es decir, Gallego ya estaba en la esfera de la trama.
Conversaciones entre Leonor Paño y Aldama
En esa conversación, a la que ha tenido acceso Artículo14, se constata la buena sintonía entre Aldama y Pano. De ella se deduce que Pano fue el nexo entre el conseguidor y Rivas.
Por ejemplo, en diciembre de 2020, celebraban la buena impresión que les había causado Aldama: “Han salido alucinados”, comentaba Pano. “Con esta gente vas/vais a poder hacer muchas cosas porque son muy serios y Claudio cumple lo que dice”, añadía. A lo que Aldama, quien había gestado la reunión con Bidart, le contestaba: “Me alegro que estén contentos por eso les dije que primero demostraba y luego ellos vieran si merecía antes o no. Y sí, por desgracia hay mucho vende humo que pide miles y miles de euros sin nada a cambio. Espero que con esta gente si me hacen algo de caso vayamos bien porque se pueden hacer muchas cosas”.
Por aquel entonces no tenían muy claro qué ministerio daba las licencias: “Anda que decirme que era Industria y luego ser Energía. Menos mal que el padrino manda”, se jactaba Aldama. Y Leonor Pano ya hablaba en ese momento de una comisión que se había llevado su madre: “Le han dado cinco mil euros por el mero hecho de darte el dinero. Fíjate cómo cuidan a los que están con ellos”.
La declaración de Rivas
Rivas también testificó este martes ante el juez Leopoldo Puente pero apenas aportó información. Su abogado no quería que dijera nada que pudiera afectar al caso de los hidrocarburos en el que, al igual que las Pano, también está imputado. Fuentes del caso consultadas aseguran que Rivas se “está portando muy mal con las Pano” y que les usó como “simples testaferros”. Solo aportó un dato de relevancia: que la última vez que se vio con Víctor de Aldama fue la semana pasada. Es decir, podrían estar preparando una defensa conjunta en el caso de los hidrocarburos en el que ambos están imputados.
También declaró como testigo en el Supremo Jesús Manuel Gómez García, ex subsecretario del ministerio de Transportes, imputado en el caso Koldo, en la parte que instruye la Audiencia Nacional. Koldo García aseguró que fue el encargado de otorgar las adjudicaciones públicas de los contratos de las mascarillas. “¿Quién podía saber quién adjudicaba?”, preguntó el juez. “El subsecretario y sus técnicos”, aseveró el ex asesor de Ábalos. Sin embargo, Gómez García desmintió ante el juez desmintió esta versión dijo que él actuó bajo los órdenes de Koldo García sin decidir nada.