Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo avanzan en el deshielo para mostrar una imagen de unidad ante la crisis arancelaria provocada por la administración norteamericana. Tal y como adelantó Artículo14, sus equipos económicos se reunieron este jueves por la tarde, durante más de hora y media, después de la comparecencia extraordinaria del presidente para anunciar el plan de respuesta a Donald Trump que incluye 14.100 millones de euros en ayudas. La delegación del PP se marchó del ministerio de Economía con preguntas “que de momento no tienen respuesta”.
Tras la rueda de prensa de Sánchez, el Gobierno se apresuró en contactar con el principal partido de la oposición, que no puso reparos en que la cita se produjera lo antes posible. Así, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reunió pocas horas después, a las 19:45h, con su homólogo en el PP, Juan Bravo, que estuvo acompañado de Paloma Martín, vicesecretaria de desarrollo sostenible, y el diputado Francisco Conde.
Los populares acudieron a la cita, que no fue informada a los medios de comunicación públicamente, con el objetivo de recabar información sobre los planes del Gobierno, pero también con un nítido mensaje de unidad política, ratificado públicamente por Feijóo en su primera declaración tras el golpe arancelario de Trump.
“Oposición clara y contundente”
“Nos van a hacer pequeños a todos, es un ataque a nuestra agricultura, a nuestra industria (…) A este tipo de decisiones unilaterales solo cabe oponerse de manera clara y contundente y quien ataca los intereses comerciales de mi país no contará con nuestra condescendencia”, razonó el jefe de la oposición, antes incluso de la declaración de Sánchez y el posterior encuentro de su equipo económico con Cuerpo.
Según las fuentes consultadas por este periódico, Bravo comparecerá este viernes en Sevilla para dar detalles del despacho con el Ejecutivo. Y aunque en Génova ha sorprendido que María Jesús Montero haya quedado apeada de esta cuestión pese a que afecta claramente al departamento de Hacienda, avanzan que “no” entrarán “en la batalla partidista en este tema”, aunque tienen preguntas que siguen sin respuesta.
El encuentro fue “cortés en las formas pero superficial en el fondo, porque evidencia que el Gobierno está trabajando en un borrador pero por el momento no tiene un plan concreto con el que reaccionar a una situación de la que ya venía avisando el presidente de Estados Unidos. Pudieron anticiparse pero no lo han hecho”, expusieron fuentes oficiales del PP.
“El problema con los aranceles es Trump mientras que con el gasto en defensa es Sánchez. No son temas homologables. No se pueden comparar”, añaden en la dirección nacional del PP. Cabe recordar que sobre esa segunda cuestión, Feijóo ve muy difícil alcanzar un pacto de Estado con el presidente, al que le ha pedido que lleve antes los Presupuestos Generales del Estado al Congreso de los Diputados.
Cuerpo, protagonista
Además de con el PP, el ministro de Economía realizará una ronda de consultas con los grupos parlamentarios para compartir y dar cuenta de las distintas medidas, amén de comparecer a petición propia en la Cámara Baja. En paralelo, convocará una conferencia sectorial de comercio. “El ataque arancelario no distingue entre amigos y enemigos, no discrimina por ideología y balanza comercial. Va contra todos y contra todo por lo que es esencial que no haya divisiones impostadas”, sentenció Sánchez, en línea con lo afirmado por Feijóo.
En este sentido, fuentes de la Moncloa se felicitaron de encontrar al PP “muy en la línea” del Ejecutivo. “Feijóo está siendo muy razonable y confiamos en que el tono siga así y se traslade al Congreso”, añadieron. Lo que, a priori, no se contempla es que el diálogo escale al más alto nivel. Esto es, entre el presidente y el jefe de la oposición.