Investigación

Koldo García asume que irá a la cárcel: “Alguna maldad tendré que pagar”

Un informe pericial certifica que el ex asesor de Ábalos escribió las anotaciones sobre adjudicaciones de obra pública. “Sigo diciendo que no reconozco mi letra”, responde él

Koldo García tras una declaración en el Tribunal Supremo
EFE/ Rodrigo Jiménez

Sigo diciendo que no reconozco mi letra pero si afirman que lo es… ¡Qué malo era! No acerté ni una”. Así responde Koldo García a Artículo14 tras conocer la pericial que solicitó el juez del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, y que certifica que las anotaciones son de su puño y letra. “Alguna maldad tendré que pagar”, llega a afirmar en declaraciones a este periódico, asumiendo así que irá a la cárcel. Eso sí, asegura que las primeras ilegalidades las cometió en sus años de colaboración con la Guardia Civil.

Efectivamente, el informe concluye que “la letra que consta estampada en los documentos dubitados nº 1 y 2 ha sido realizada por la misma persona cuya letra figura estampada en los documentos indubitados nº 1 a 9”. Esto es, ambas caligrafías pertenecen a Koldo García, pese a que él lo siga negando a este periódico. “Después de tres operaciones no puedo tener la misma letra”, se reafirma.

De hecho, entregó al juez un informe médico para alegar que su caligrafía tenía que haber cambiado a lo largo de estos años. Los peritos admiten que la caligrafía de todo individuo está “sujeta a transformaciones como consecuencia de su educación, profesión, edad, experiencias vitales, patologías físicas y psíquicas” pero no dudan en atribuir finalmente la letra al ex asesor de Ábalos.

“No he sido un santo”

Ante esa certificación, el protagonista resta ahora importancia al contenido del documento porque ninguna de las empresas anotadas en la tabla acabó consiguiendo los contratos públicos del ministerio de Transportes. “No tiene ningún sentido, salvo que sea por ignorancia del que pretende usar esa prueba, poner una caligrafía al lado de unos hechos que nunca ocurrieron”, alega. Si bien, reconoce a este periódico que “no ha sido un santo” y que es consciente que va a “pagar por lo que ha hecho”.

Pero eso no es óbice para que, en su opinión, sufra “la campaña de linchamiento” por parte de la Unidad Central Operativa y los medios de comunicación.

La filtración de violencia con su ex mujer

Este lunes, el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, envió a los juzgados de Alicante competentes unos archivos con contenido que podría contener violencia de género de Koldo hacia su ex mujer. Aún no se han abierto diligencias, pero pocas horas después de trascender la noticia su exmujer emitió un comunicado a través de su abogada desmintiendo haber sufrido ningún episodio de violencia machista.

Asimismo, la defensa de Koldo García envió un escrito al juez denunciando “la flagrante filtración a los medios de comunicación”. Se quejó de que nadie le notificó nada, que se enteró por la prensa sintiendo violados “sus derechos fundamentales” por “el daño emocional, reputacional y personal”. Escenario que calificó de “dantesco”.

En conversación con este periódico, Koldo García se define “muy dolido” con que se ponga el foco en su familia y eso le ha motivado a lanzar su ofensiva.

El registro violento de su casa

Esta semana, presentó dos escritos en la Fiscalía General. La primera fue contra el registro “violento” de su casa. Aseguró que cuando se dio cuenta de que la Guardia Civil andaba detrás de él, ofreció las llaves de su domicilio a los agentes para evitar que su hija, de tres años, viviera “el asalto que finalmente sufrió”.

En el segundo escrito, denuncia la filtración a los medios de comunicación de su agenda personal. El ex asesor de Ábalos se queja de que más de un año después del registro de su casa, aún no tenga de vuelta todo lo que le incautaron los agentes “ni si quiera una copia de los dispositivos”.

En el documento, pone en el foco al instituto armado, el que, asegura, es el único que ha tenido acceso en todo este tiempo a esa documentación y que sería, según relata, el origen de la filtración. “Supone la aparente comisión de un delito de revelación de secretos, con la agravante de autoridad o funcionario público”, afirma.

TAGS DE ESTA NOTICIA