El rey Felipe VI inauguró este lunes el Mobile World Congress (MWC), el evento más importante del mundo en el sector de la conectividad. En esta edición, por primera vez en ocho años, fue recibido en el estand de Cataluña por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
La última vez que un presidente catalán acompañó al monarca en su visita al expositor de la Generalitat fue en 2017, cuando Carles Puigdemont ocupaba el cargo. Desde entonces, la relación institucional se había visto afectada por el proceso independentista, y tanto Quim Torra como Pere Aragonès optaron por no recibirlo en ediciones anteriores. Sin embargo, este año, la normalidad institucional se ha restablecido.
El rey llegó al MWC a las 9:20 a. m., tras haber presidido la cena de bienvenida del evento la noche anterior. Fue recibido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y posteriormente saludó a Salvador Illa, al ministro de Transformación Digital, Óscar López, al delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, y al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, entre otras autoridades.
Junto a ellos, asistió a la conferencia ´La entrada al nuevo futuro´, donde participaron líderes de la industria tecnológica, como el presidente de Telefónica, Marc Murtra. Luego, inició un recorrido por distintos pabellones de la feria, que este año espera superar los 101.000 asistentes, cifra alcanzada en la edición de 2024.
Edición marcada por la inteligencia artificial y un récord de expositores
El MWC de este año está centrado en la inteligencia artificial y su integración con las redes de alta capacidad. El evento se distribuye entre los recintos de la Gran Via de L’Hospitalet y Montjuïc y contará con la presencia de 2.700 expositores, un número récord. Entre las compañías participantes figuran gigantes como Cisco, Deutsche Telekom, Ericsson, Google, Huawei, Intel, Lenovo, Meta, Microsoft, Netflix, Nokia, Qualcomm, Samsung y Telefónica.
Durante su recorrido, que duró una hora y media, el rey visitó primero el estand de la Fundación Mobile World Capital Barcelona, donde interactuó con un robot humanoide llamado G1, diseñado para demostrar el impacto de la robótica en distintas áreas. Incluso compartió un momento con el alcalde de Barcelona, con quien el robot llegó a chutar un balón.
Felipe VI, conocido por su interés en la tecnología, también pudo observar la multipantalla más grande del mundo, conectada al Supercomputing Center de Barcelona, al cual acudirá posteriormente. Además, probó un simulador de Fórmula 1 que recrea el circuito de Cataluña, ubicado en el estand de la GSMA, la patronal organizadora del congreso.
En el pabellón catalán, bajo el lema Cataluña, corazón digital de Europa, el rey participó en una experiencia audiovisual inmersiva que resalta el papel de la región como un referente tecnológico en el continente.
Por su parte, en el stand de España, bautizado como Spaiñ, conoció a Redy, una mascota virtual que combina inteligencia artificial, animación avanzada y proyección holográfica.
Siguiendo la tradición de otras ediciones, el monarca visitó también los estands de Orange, Telefónica y Vodafone, donde exploró diversas innovaciones del sector. En Telefónica , por ejemplo, fue recibido por su presidente, Marc Murtra, y conoció un sistema de gestión de estaciones de drones que permite operar estos.