La sentencia primera sentencia del Tribunal Supremo sobre la trama Koldo, en concreto, el caso mascarillas, ha tenido un claro beneficiado tras su colaboración con la Fiscalía Anticorrupción: Víctor de Aldama tras su colaboración con la Fiscalía Anticorrupción. El fallo ha sido suficientemente elocuente: frente a los 24 años de prisión solicitados para José Luis Ábalos y 19 para Koldo García a los 4,5 para Aldama, que además no entrará en prisión.
Los delitos de organización criminal, continuado de cohecho, y tres de cohecho se saldan con una pena exigua, cuando todos los ojos se dirigen a Julio Martínez Martínez, presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero y parte visible de la trama que el juez José Luis Calama cree que lidera el expresidente. Se trata de un asunto especialmente espinoso por la amistad que Zapatero sostiene que les une, en una causa en la que también han sido imputadas sus hijas y su secretaria.
Una de las circunstancias que llamó la atención de penalistas el pasado miércoles fue que Zapatero no defendió a sus hijas ni a su secretaria en lo que respecta a la responsabilidad de la trama y, de hecho, atribuyó a esta última la gestión y prueba documental de la causa.
Zapatero: “una relación de amistad”
En su declaración, cuando apenas habían transcurrido tres minutos de declaración desde el inicio del interrogatorio, el juez José Luis Calama preguntó al expresidente del Gobierno por su relación con Julio Martínez. “Sí, tengo una relación con Julio Martínez que data desde aproximadamente 2011, de amistad. Durante casi todo este tiempo hemos compartido una afición con otros amigos, que ya se conoce, que es la de correr”, respondió José Luis Rodríguez Zapatero. En su defensa, aseguró que no fue hasta 2020 cuando su relación adquirió un carácter profesional, momento en el que Martínez pone en marcha Análisis Relevante y le propone ser consultor.
Cabe recordar que el juez sitúa la consultora Análisis Relevante como una sociedad fundamental. Esta consultora asesoró a la aerolínea Plus Ultra durante el proceso de rescate. Según consta en el sumario, esta empresa remitió 490.780 euros al propio Zapatero y 239.755 euros a Whathefav, la empresa de sus hijas, entre junio de 2020 y diciembre de 2025.
A partir de entonces, en su declaración Zapatero eludió su vinculación con Martínez y negó cualquier participación en el rescate de la aerolínea creada por los mismos gestores de Air Madrid. “Es un amigo y luego he tenido una relación profesional con él. Por cierto, que jamás me pidió ni me insinuó nada que tuviera que ver algo con una situación de ilegalidad, jamás“, insistió el expresidente.
Las ventajas de investigado a colaborador
Con estos antecedentes, la posición que adopte Julio Martínez en relación con la causa marcará el futuro de José Luis Rodríguez Zapatero. El propio Víctor Aldama lanzó un mensaje directo al presunto testaferro en España de Zapatero: “Espero que los que vienen detrás colaboren”, aseguró a su salida del Supremo después de conocer la sentencia, al tiempo que agradeció a la justicia y ha asegurado que “la colaboración en este país sirve”.
Para Julio Martínez este precedente resulta muy “tentador”, según advierten los penalistas, en el caso de que decida colaborar con la Justicia. En esta línea de defensa encajaría el fichaje de María Dolores Márquez de Prado para su defensa. Esta abogada conoce a la perfección cómo funciona un posible acercamiento al Ministerio Fiscal, con su experiencia como exfiscal de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo.

