Ayuso se alinea con Garamendi y marca el paso al PP con su rechazo total a la reducción de jornada

Moncloa no contacta con Génova para buscar su apoyo. Feijóo sigue sin aclarar su sentido del voto mientras el debate se intensifica en sus filas

MADRID, 09/04/2024.-El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, y la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso, durante el cuarto Encuentro Comercio este martes en Madrid.-EFE/ Chema Moya
EFE/ Chema Moya

Isabel Díaz Ayuso toma la delantera en su partido y se sitúa claramente en el “no” a la reducción de la jornada laboral, en línea con la patronal. Se distancia así de otros presidentes autonómicos del PP que, en privado, abogan claramente por la abstención y recuerdan que la mayoría de sus votantes no está en contra de la medida planteada por la vicepresidenta Yolanda Díaz. Génova, de momento, no inclina la balanza, más allá de descartar el “sí”, como avanzó este periódico.

En síntesis, lo que defiende Alberto Núñez Feijóo es abrir el melón de la flexibilización, que no una reducción drástica y siempre de la mano de los agentes sociales, incluidos los empresarios. “Cualquier cuestión debe hacerse con el acuerdo y el concurso de los agentes sociales y no al margen de ellos”, se reafirman desde la dirección nacional. ¿Traducido? Salvo giro inesperado de última hora, el PP no votará a favor de la ley de reducción de la jornada laboral, pero no descarta quedarse en la abstención, atendiendo a las encuestas que apuntan a un mayoritario respaldo de la sociedad.

Según una reciente encuesta publicada por El País, dos de cada tres españoles apoyan la medida, que fue anunciada por la vicepresidenta Yolanda Díaz. De los votantes del PP, solo el 25% la rechaza, el 29% de quienes se identifican con el partido de Santiago Abascal. Los sondeos internos del PP apuntan al mismo sentido, como en su día publicó este periódico.

Moncloa, eso sí, tampoco parece mostrar un gran interés hacia el PP, más allá de elevar la presión públicamente. Según fuentes de Génova, el Gobierno no ha iniciado ningún tipo de contacto. Un extremo que confirmó la portavoz del gabinete, Pilar Alegría, que en TVE dio a entender que daban por descontado el “no” de los populares. El jefe de la oposición todavía no se ha pronunciado públicamente al respecto

Debate interno

Con Feijóo sopesando el sentido del voto y sus portavoces haciendo equilibrios ante las insistentes preguntas de los periodistas, el debate se ha instalado en el seno del partido, como ya ocurriera con los decretos ómnibus que incluían la revalorización de las pensiones. Y, en este caso, la presidenta de la Comunidad de Madrid no ha dudado en dejar meridianamente clara su posición, tachando de “tirana e insensata” la medida aprobada por el Consejo de Ministros.

“Se le está transmitiendo a los jóvenes que trabajar es malo, algo que me parece insensato”, afirmó Ayuso este jueves. A su juicio, las empresas ya regulan las jornadas laborales en los convenios colectivos y ahora lo que ha hecho Yolanda Díaz, que “necesita algún titular” porque “se están hundiendo en las encuestas”, es imponer una norma que perjudica a las pequeñas empresas y autónomos, algo que ha tildado de “profundamente tirano e insensato”, informa Europa Press.

Cada empresa es un mundo. No es lo mismo una empresa de tres empleados que una empresa de 500 y por tanto siempre se sacrifica el trabajo del autónomo, del tendero … Si hay derecho a hacer las cosas así a mí me parece que no”, sentenció, dejando claro su rechazo, también en relación a la subida del salario mínimo interprofesional. “Las pymes y autónomos están hartos de burocracia, impuestos e imposiciones”, se revolvió.

La posición de Ayuso contrasta con la de varios de sus homólogos autonómicos que, en privado, ya han dejado claro que abogan porque su partido se quede en la abstención. “¿Mi apuesta? Abstención. Salvamos los muebles con Garamendi y no nos comemos el marrón de votar que no”, defendió un presidente autonómico, como ya publicó este periódico. Una tesis compartida por importantes estructuras como la de Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Cantabria o Aragón, entre otras.

“Es una nueva trampa del Gobierno. La inmensa mayoría de la población quiere trabajar menos, también nuestros votantes. Además, es muy difícil argumentar el no cuando presentamos una ley de conciliación y el propio presidente se abrió a estudiarlo. Votar que no nos acarrearía muchos más problemas que una abstención”, según el diagnóstico de otro alto cargo.

Algunas voces de Génova deslizaron su malestar con Ayuso, toda vez la consigna de Feijóo ha sido hasta ahora no concretar el sentido del voto, aún dejando claro que su modelo “no” es el del Ejecutivo. Si bien, en ningún caso la dirección nacional entrará al choque con su líder autonómica.