Ana Rosa Quintana: “Trump declara la guerra al mundo y EE. UU. quedará aislado del planeta”

La periodista analiza los aranceles impuestos por el presidente estadounidense

Un fragmento del editorial de Ana Rosa Quintana.
Artículo14

Vea el editorial de Ana Rosa Quintana de este jueves, 3 de abril, en Artículo14.

Buenos días. Llegó el día D. Trump ha declarado la guerra comercial al planeta entero. Como si fuera Moisés bajando del monte Sinaí, el presidente americano ha mostrado sus propias Tablas de la Ley con los mandamientos para para castigar los pecados del mundo. Bajo la premisa de “no robarás a los americanos”, el primer mandamiento de Trump dice: “Estados Unidos impondrá el 34% de aranceles a China”. El segundo mandamiento señala: “Europa honrará al Tío Sam con aranceles del 20%”. En la presentación de sus tasas, Trump ha arremetido contra todos. A la Unión Europa nos acusa de “estafadores”, a China los llama “saqueadores”, y del resto del mundo dice que les han violado y expoliado. Trump se refiere al día de hoy como el “Día de la Liberación” o el “Día de la Independencia Económica”. Trump declara la guerra al mundo y Estados Unidos quedará aislado del planeta.

Aquí en España tenemos nuestras propias tasas domésticas. Hoy sabemos que al hermano de Koldo no le aplicaban aranceles por los puros que se traía de República Dominicana, y además una testigo reconoce que le entregó 20.000 eurazos en efectivo. Este arancel podría llamarse “La tasa Koldo”. También tenemos “La tasa Begoña”. Una directiva de Google confirma que iban a invertir en su software 40.000 euros, pero acabaron pagando 110.000 euros. También tenemos una tarifa Planas, porque un socio de Aldama medió entre nuestro ministro de Agricultura y un ministro de República Dominicana para que le invitaran a visitar el país caribeño, algo que tendrá que aclarar hoy en la comisión de investigación del Senado. Y también tenemos “La Tasa sobrina”. Sobrina es el nombre en clave con el que se referían a Jésica los altos cargos de Adif y Tragsa. Sobrina, como antiguamente se referían en los pueblos a la amiga entrañable del cura. La “sobrina” odontóloga de Ábalos no iba a trabajar pero cobraba su arancel puntualmente. Pero a Jésica no le regalaron nada, porque no estudió en la universidad privada.