Lo de Unidas Podemos con el caso del presunto acoso sexual por parte de Juan Carlos Monedero no hay por donde cogerlo. No tiene ningún pase. ¿Alguien me puede explicar por qué no es compatible preservar la identidad de las víctimas y señalar al acosador para alertar a otras posibles víctimas? La dirección de Podemos asegura que en este caso solo se ha cumplido con la voluntad de las agredidas y que nunca se comunicó a Monedero que había sido señalado porque así lo quisieron ellas. La teoría resulta poco verosímil porque según han relatado alumnas de la Universidad Complutense estos comportamientos son reiterados desde hace años y resulta difícil de creer que no hubiesen llegado a los oídos de sus compañeros de dirección pero es que además son un flaco favor para todas aquellas mujeres a las que desde la formación se les ha instado a denunciar comportamientos machistas y de acoso con el ya conocido “hermana yo si que te creo”.
Igual o más grave es que ahora las bases y militantes de Unidas Podemos comiencen a creer en que si que existen denuncias falsas. Pero ¿no habíamos quedado en que ninguna mujer mentía y que no había denuncias falsas? ¿O es que solo creemos a las de fuera y dejamos a las del resto en el aire por si acaso perjudica al partido? Las amenazas que está recibiendo la exeurodiputada de Podemos Lola Sánchez por contar su caso y señalar a Monedero son muy graves. Ha sido la primera mujer que ha dado la cara para hablar del acoso al que se vio sometida, asegurando que toda la dirección lo sabía y que incluso en la “noche de autos” en el cierre de campaña de las elecciones Europeas los principales dirigentes de Unidas Podemos presenciaron la insistencia con la que el fundador de la organización se dirigía a ella. La denuncia la destapó en La Mirada Crítica de Telecinco y dos días después en este mismo programa nos contó que esas advertencias a pesar de que son anónimas las tiene muy identificadas con la militancia y los seguidores de Podemos en las redes sociales. Lola nos contaba que “el ataque está siendo muy fuerte y que le resulta increíble que el partido del “solo sí es si” no le crea y que estén organizando una campaña contra ella. Por cierto a esta hora no ha recibido ninguna llamada de nadie del partido pidiendo disculpas ni explicaciones, solo insultos.
La primera acusación contra Monedero llegó a Podemos a través de un mail el 12 de septiembre del 2023 y llegó a la Secretaría de Feminismos. La denunciante detallaba que el expolítico se dedicaba a “manosear e incomodar a mujeres jóvenes en entornos del partido” y que ese comportamiento también era conocido en el campus de Somosaguas de la UCM donde impartía clases. Podemos activó su protocolo y reenvió el escrito a la Comisión de Garantías, que a su vez ofreció a la denunciante una vía confidencial para iniciar un proceso de investigación interno pero según la formación no obtuvo respuesta. ¿De verdad que un asunto de esta gravedad se puede morir así simplemente por que no se rellena ningún formulario? La segunda denuncia se transmitió de forma directa a través de miembros de la dirección de Podemos y la denunciante pidió a Podemos que retirase a Monedero de cualquier actividad orgánica. Monedero fue apartado en septiembre del año 2023 aunque al menos hasta diciembre de ese año mantuvo contactos en el Consejo Ciudadano Estatal.
La Universidad Complutense de Madrid (UCM) da credibilidad a la denuncia de acoso sexual presentada por una alumna contra Juan Carlos Monedero, profesor de Ciencias Políticas en este campus y está a la espera de que la Inspección de Servicios evalúe los informes presentados por la universidad sobre la acusación y tome una decisión: trasladar la denuncia a la Fiscalía, imponer una sanción temporal al acusado o archivar el caso. El expediente contra el expolítico se abrió antes de la semana pasada antes de que estallase el escándalo mediático. Monedero no ha acudido a clase esta semana alegando razones personales y en las últimas horas la Universidad ha comunicado públicamente que el ex fundador de Podemos está de baja laboral y que se está buscando un profesor sustituto para que imparta las dos asignaturas que quedan ahora vacantes.
El protocolo contra los abusos sexuales no es público en Podemos. Y esto es lo primero que hay que exigir a los partidos políticos: que sean transparentes con sus protocolos antiacoso. La militancia y la ciudadanía los tienen que conocer para saber que son eficaces y que se pueden aplicar en casos de denuncia. En este caso los mecanismos han vuelto a fallar. Ha pasado prácticamente en todos los partidos y en la mayoría de las situaciones no se ha estado a la altura de la víctima. Lo que ha hecho Unidas Podemos es tapar y ocultar. Vamos a empezar a llamar a las cosas por su nombre porque Lola ya lo ha hecho.