La cruzada del presidente Donald Trump contra los países que supuestamente “estafan” a Estados Unidos ha dado lugar a una política comercial fuertemente influenciada por un pequeño grupo de asesores, notablemente ausente de voces femeninas. El reciente anuncio de aranceles radicales pone de relieve una cruda realidad: los hombres del círculo íntimo de Trump son los únicos artífices de esta estrategia económica potencialmente transformadora y controvertida.
Ninguna mujer susurra a Trump en materia de aranceles. El presidente de Estados Unidos, que llegó al poder el 20 de enero de este año, tiene a muy pocas asesoras en su Administración. Solo siete de los 23 puestos del Gabinete de Donald Trump están ocupados por mujeres, es decir, el 30%.
De ahí que no extrañe que sean cuatro figuras masculinas las que destaquen como actores clave en la configuración de este régimen arancelario del “día de la liberación”. Todos son hombres, leales a Trump y con grandes ingresos.
¿Quiénes son los arquitectos de los aranceles de Trump?
Peter Navarro
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— Peter Navarro (@RealPNavarro) March 8, 2025
El principal asesor de comercio y fabricación, de 75 años, es un ferviente creyente en los aranceles como herramienta para resucitar la fabricación estadounidense y generar ingresos. Su inquebrantable lealtad a Trump, demostrada por su breve condena a prisión en lugar de cooperar con una investigación del Congreso, dice mucho de su influencia. Las opiniones proteccionistas de Navarro, muy promovidas en libros como The Coming China Wars y Death by China, han dado forma a la postura agresiva de la Administración hacia China y otros socios comerciales. Sin embargo, sus proyecciones de ingresos arancelarios masivos para financiar importantes recortes fiscales contrastan con estudios que indican pérdidas de empleo como consecuencia directa de anteriores implementaciones arancelarias. Los críticos tachan sus argumentos económicos de orwellianos, que tergiversan los principios económicos establecidos para adaptarlos a una narrativa predeterminada.
Howard Lutnick
“The president is here to protect American workers. He’s here to protect American industry.” Let’s bring manufacturing back to America for the health of our economy and the strength of our national security. The Trump Administration is ending outdated trade policies that ripped… pic.twitter.com/hJdognDZH7
— Howard Lutnick (@howardlutnick) March 12, 2025
El secretario de Comercio, multimillonario y antiguo Consejero Delegado de Cantor Fitzgerald, de 62 años, es un firme defensor de los aranceles. Su conversión de demócrata de toda la vida a partidario incondicional de Trump pone de relieve el atractivo del presidente para ciertos círculos empresariales. La influencia de Lutnick es innegable, y algunos republicanos han expresado su preocupación por su excesivo papel en la política comercial. Su desestimación de las posibles consecuencias recesivas como un precio que merece la pena pagar subraya el compromiso inquebrantable de la Administración con su estrategia arancelaria, independientemente de las consecuencias económicas.

Scott Bessent
Democrats don’t want to admit that American workers thrived under President Trump’s first administration and that they will thrive again under his second.
For the past four years the bottom 50% has been eviscerated by high inflation, unfettered immigration, and suppressed… pic.twitter.com/igBtOkScmR— Secretary of Treasury Scott Bessent (@SecScottBessent) April 1, 2025
Aunque podría decirse que es el más indeciso de los asesores principales, el secretario del Tesoro, de 62 años, se ha alineado con el plan arancelario. Bessent, multimillonario de fondos de cobertura con inclinaciones económicas del lado de la oferta, asegura que los aranceles tendrán un impacto inflacionista limitado, lo que parece contradecir las preocupaciones de muchos economistas. Sus comentarios sobre el “sueño americano”, menos centrado en los productos baratos y más en los puestos de trabajo en la industria local, aunque parecen responder a las preocupaciones de la clase trabajadora, han sido criticados por su falta de empatía con quienes luchan por llegar a fin de mes.
Jamieson Greer
For the next American Century.https://t.co/vBrC6mQgm0
— Jamieson Greer (@jamiesongreer) January 21, 2025
El representante de Comercio, de 44 años, es un arquitecto ideológico clave del plan arancelario, que promueve una visión en la que los aranceles se convierten en la principal fuente de financiación del Tesoro estadounidense. Sus antecedentes como abogado representante de US Steel frente a China, unidos a su anterior papel como jefe de gabinete de Robert Lighthizer (figura clave en las políticas arancelarias del primer mandato de Trump), le posicionan como una figura central en la implementación de esta ambiciosa agenda. Sus argumentos históricos, que establecen paralelismos entre el dominio industrial estadounidense del siglo XIX y los elevados aranceles, alimentan la creencia de la Administración en la eficacia de las medidas proteccionistas.
La ausencia total de mujeres en este grupo central de asesores suscita importantes preocupaciones sobre las perspectivas que configuran las decisiones económicas cruciales para la nación. La ausencia de voces diversas en este poderoso círculo corre el riesgo de dar lugar a un enfoque limitado y potencialmente erróneo de la política comercial, descuidando consideraciones vitales y exacerbando potencialmente las desigualdades existentes. Aún están por ver las consecuencias de este grupo de asesores dominado abrumadoramente por hombres, pero su influencia en el futuro del comercio estadounidense (y del mundo) es innegable.