“No estuvimos encallados”, reconoció la astronauta Sunita Williams en una rueda de prensa junto a su compañero astronauta Barry Wilmore, con quien pasó nueve meses en la Estación Espacial Internacional. Su viaje, que inicialmente iba a ser de diez días, se alargó más de nueve meses. El motivo no fue el “abandono” en el espacio, con el que insistieron el presidente norteamericano Donald Trump y el multimillonario Elon Musk.
Durante su comparecencia, Williams agradeció en primer lugar la posibilidad de volver a hacer actividades terrenales. “Salí a correr tres millas ayer”, dijo en el centro espacial Johnson Space de Houston. En cada frase, los dos astronautas expresaban gratitud, especialmente hacia los dos colegas que acudieron a recogerlos con una cápsula SpaceX Crew Dragon, que les permitió volver al planeta tierra.

Suni Williams, astronauta de la NASA y comandante de la Expedición 72, comprueba el robot volador Astrobee en el módulo de laboratorio Kibo
Dar las gracias constantes tenía un significado secundario: apoyar a los empleados públicos de la Nasa, cuyo futuro está en el aire por los continuos recortes aplicados por la administración Trump. Williams y Wilmore viajaron al espacio exterior el pasado mes de junio, en un vuelo de prueba de la aeronave espacial Boeing Starliner. Inicialmente, el plan era pasar apenas 10 días en el espacio.
No obstante, por problemas detectados en el sistema de propulsión de la nave, la NASA decidió retornar el artefacto vacío a tierra, y los astronautas debían esperar en órbita hasta febrero. Al retornar, ambos se encontraron con una agencia espacial estadounidense totalmente cambiada.
La NASA sufre los recortes de la Administración Trump
El “Departamento de Eficiencia Gubernamental”, la oficina de Musk dedicada a suprimir la burocracia federal y el funcionariado, no dejó a la NASA al margen de los recortes. En paralelo, Musk sueña con enviar a los primeros colonos humanos a Marte con su compañía SpaceX. Por ello, se sospecha que el recorte del programa “Artemis”, que planeaba volver a enviar astronautas a la luna, pueda ser afectado por los planes del empresario afín a Trump. Otros departamentos de la NASA dedicados a cambio climático, ciencia planetaria o investigación astrofísica también podrían ser fulminados.
En un intento de desmentir que fueran “abandonados” en el espacio, los astronautas contaron que asumieron tranquilamente sus nuevas funciones en la Estación Espacial Internacional. “Planeábamos una cosa, mientras preparábamos la siguiente”, contaron sin ser conscientes de la tormenta política que se desató con su llegada a la tierra. Su entrenamiento previo les permitió asumir los roles en la estación.
Las acusaciones de Musk y Trump
“Nunca estuvimos cerca de estar encallados en el espacio”, prosiguió Williams, a quien preguntaron por la afirmación falsa de Musk, de que fueron “abandonados por la Administración Biden”. Insistieron en que se dedicaban a hacer su trabajo, sin ser demasiado conscientes de lo que “ocurría ahí abajo”. Musk, que no aportó ninguna prueba para apoyar su argumentario, consideró que el gobierno de Biden “abandonó” la nava en el espacio para no dar buena publicidad al empresario durante la última campaña electoral.

Sunita Williams (i) y Barry Wilmore (d) durante su expedición espacial
Nick Hague, comandante de la nave SpaceX que los devolvió al planeta tierra, despejó la polémica política, y quiso poner en valor la unidad de acción necesaria para completar misiones en el espacio exterior. “Al final te encuentras con una nación que se une, y se preocupa por un viaje espacial humano y reza por nosotros y lo que está sucediendo. Cuando estás operando en el espacio, no sientes la política, estás centrado en la misión”, afirmó.
It’s getting real! She’s in the vertical integration facility getting prepped for launch soon! Thanks to so many on the Boeing/NASA/ULA team for all the hard work to get her this far. pic.twitter.com/DgfRjSG6NJ
— Sunita Williams (@Astro_Suni) July 21, 2021
Sunita Williams ejerció el rol de comandante de la estación espacial durante unos seis meses. Para Hague, la magia de esto es que “podemos focalizarnos en algo positivo que nos une”. Por su parte, Wilmore comandó la misión del Starliner de Boing, compañía a la que no acusó de los problemas técnicos que propiciaron la extensión de su estancia.
Según oficiales de la NASA, el próximo viaje de Starliner podría ocurrir este mismo año o el próximo. Tanto Williams como Wilmore dijeron estar dispuestos a liderar una nueva misión. “Lograremos rectificar todos los asuntos que encontramos. Los arreglaremos, y haremos que funcione”. Y concluyó: “La NASA está totalmente comprometida”.