Donald Trump ha hecho más por alterar las normas de Washington en un mes que ningún otro Presidente en toda su carrera ejecutiva. Sin duda ha cumplido lo que pregonó durante la campaña electoral y ha firmado una avalancha de órdenes ejecutivas destinadas a dar prioridad a su obsesión de reorganizar el gobierno federal. Trump no ha dejado de firmar órdenes ejecutivas desde que tomó el mando el pasado 20 de enero: contra la inmigración, contra la guerra cultural, congelando fondos federales y extranjeros o borrando programas y agencias estadounidenses con brazos de ayuda por todo el mundo.
La velocidad y amplitud de la actividad de la nueva Administración no tiene paralelo con ninguna otra y su afán en estos momentos es resolver la guerra de Ucrania a su antojo, reformatear la OTAN, convertir Gaza en un centro turístico, despedir al 10% de la fuerza laboral federal y borrar toda la agenda de Biden.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
Del cambio al caos
Si bien los votantes rechazaron la administración anterior, lo cierto es que los estadounidenses en general están en estado de shock. Los votantes querían cambios, pero se han encontrado con el caos y la incertidumbre, lo que convierte al Gobierno de Trump en un polvorín. El presidente se postuló al cargo con duras palabras contra los inmigrantes ilegales a los que ha convertido en uno de los objetivos de sus firmas ejecutivas poniendo sobre la mesa la propuesta de enviar a los ilegales a la Bahía de Guantánamo, centro que ha albergado a terroristas asociados con el 11 de septiembre desde hace décadas.
El presidente Trump recibió un imperio de manos de Biden en espléndidas condiciones. La alianza central de la OTAN era más fuerte de lo que había sido en décadas, cuando la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania empujó a Suecia y Finlandia a unirse. Gracias a las políticas del presidente Biden, la economía estadounidense fue la envidia del mundo, con una recuperación post pandemia que superó a cualquier nación similar. El dólar seguía siendo, con diferencia, la moneda de reserva más importante y Estados Unidos todavía tenía control sobre los canales financieros globales.

Una fotografía de archivo de Donald Trump
Los recortes de Trump
Con la mira puesta cada día en una agencia federal diferente, Trump y su correveidile Elon Musk, están desmantelando los hilos burocráticos que sostienen los pilares de la Constitución norteamericana. La aceptación de Musk por parte de Trump ha convertido al director ejecutivo de Tesla en el segundo de a bordo de su administración al frente de su oficina DOGE (Department of Government Efficiency). Sin amenazas serias en el horizonte. Trump ha llegado para erigirse en el padrastro tóxico de una Europa incrédula. Cuando Rusia ha quemado la mayor parte de su gigantesco arsenal de equipo militar de la era soviética, ha sufrido quizás 800.000 bajas y ha sometido su economía a una presión terrible. El trumpismo ataca en este mes al corazón de la proyección de poder estadounidense entre los aliados: la confianza.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) February 19, 2025
El nuevo sheriff
Hay un nuevo sheriff en la ciudad y no se parece en nada a Joe Biden. Biden buscaba fortalecer las alianzas. Trump romper la OTAN.
Trump y Musk están haciendo volar los cimientos imperiales de Estados Unidos empezando por USAID, el mayor distribuidor de ayuda humanitaria en el mundo. Tanto Trump como Musk han atacado a la OTAN; Trump quiere retirarse de la alianza, Musk pide una revisión y lo que es más absurdo todavía, han sugerido anexarse Canadá como nuevo estado de la unión.
Su estrategia fuera y dentro
El enfoque de “conmoción y pavor” de Trump en este primer mes impacta tanto en la política interna como en el escenario mundial. En su intento por refundar el mundo a su antojo, el Presidente norteamericano quiere apoderarse de Gaza y poner fin a la guerra en Ucrania mediante conversaciones con el presidente ruso Vladimir Putin.

El mundo según Trump
Olvidándose del Congreso y la Corte, por no decir de los Gobiernos Estatales, Trump también ha decidido imponer aranceles a Canadá, México y Europa. Estados Unidos mantiene acuerdos comerciales preexistentes con esos países que él mismo firmó, pero como Rey absolutista siente puede romper su palabra por capricho.
El turbulento primer mes de Trump
La lección es clara: este mes de Trump demuestra que no se puede confiar en su palabra con un mensaje que invita a pensar a sus antiguos aliados que deben prepararse para lo peor.
El presidente cumplió su promesa de campaña de imponer un arancel del 10 por ciento a China, medida que llevó a Beijing a imponer un arancel del 15% al gas natural licuado y el carbón y un arancel del 10 por ciento al petróleo crudo, camionetas, maquinaria agrícola y automóviles de gran cilindrada. También habló con el presidente chino Xi Jinping desde su toma de juramento. También firmó un memorando presidencial para proponer aranceles recíprocos que, según él, tomarán medidas enérgicas contra los aranceles injustificados y discriminatorios tanto de adversarios como de aliados y firmó proclamas para reforzar los aranceles sobre todas las importaciones de acero y aluminio.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) February 17, 2025
En este momento, Europa no está en la mesa y aún no está claro cuál será el papel de Ucrania. Si a esto le sumamos las muchas amenazas arancelarias de Trump, la última de las cuales ha sido imponer aranceles recíprocos a amigos y rivales por igual, su discurso de querer recuperar el canal de Panamá o Groenlandia, o incluso tomar el control de Gaza, es seguro decir que la era de previsibilidad en la política exterior estadounidense ha terminado.

Un montaje con el conflicto entre Donald Trump y la Unión Europea por cuestiones geopolíticas
Trump ha reconocido que los consumidores pueden sentir problemas a corto plazo, pero también ha prometido que eso también enriquecería al país.
Un mes después del inicio de la segunda administración Trump, es justo decir que el imperio estadounidense en su forma actual está colapsando. El orden global posterior a 1945, con Estados Unidos en su cúspide, ya no existe. Trump irrumpe en un Washington que claramente está luchando por seguir el ritmo de sus movimientos disruptivos: desde los nombres en los mapas hasta el destino de sectores atrasados de la burocracia, la nueva y confusa estrategia estadounidense frente a sus aliados hasta mantener al establishment perpetuamente fuera de equilibrio puede ser la actitud que prevalezca en su administración durante los próximos cuatro años.
Lo que casi el mundo está perdiendo de vista es que este país tiene aproximadamente un mes hasta que el Gobierno se quede sin dinero, incluidos los cheques de pago a las tropas, los programas de inspección de alimentos, los pagos de ayuda en caso de desastres y la ayuda a las familias de bajos recursos atrapados en el caos de Trump. El próximo 14 de marzo los republicanos pueden necesitar un rescate de los legisladores demócratas. Para entonces, la Casa Blanca habrá alterado el sistema de controles que equilibra a Estados Unidos.
Este miércoles, Donald Trump se llamó a sí mismo “EL REY”. Justo un día antes de cumplir un mes en la Casa Blanca y mientras su subalterno Musk le retuitea las gracias. Trump anunció en una publicación en sus redes que su administración desafiaba la reciente política de la ciudad de Nueva York que instala tarifas de congestión a los ciudadanos, con un giro retórico adicional.
“Viva el rey”
“El precio por congestión está muerto. Manhattan y Nueva York están salvados. ¡Viva el rey!”, escribió el propio Trump.
El ritmo al que se está moviendo Trump ha dejado a su paso un tufo de noticias que dan vueltas a velocidad de vértigo. Su estrategia de inundarnos con propuestas inesperadas y a veces absurdas como convertir la Franja de Gaza en un centro turístico divierte y asusta.

Trump quiere convertir la destruida Franja de Gaza en la “Riviera de Oriente Próximo”
También está el asunto de Elon Musk, a quien Trump ha puesto a cargo de reformar las agencias gubernamentales, lo que ha provocado despidos masivos, acceso a datos personales, y el cierre casi completo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Eso ha dejado a Musk y al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) en el centro de al menos 10 demandas.
Su Administración más polémica
Entre tanta polémica, Trump ha conseguido en estas cuatro semanas que el Senado confirme incluso sus elecciones de gabinete más controvertidas y los tribunales han puesto en pausa algunas acciones en las que existen dudas muy reales sobre si lo que Trump quiere hacer es legal o incluso constitucional. El presidente Trump está adoptando una visión muy amplia de su autoridad ejecutiva. Se está pasando por alto estatutos, como la ley que exige un aviso de 30 días al Congreso antes de despedir a inspectores generales. Está intentando redefinir la ciudadanía por nacimiento, algo consagrado en la Constitución. Trump está tratando de hacer mucho más y más rápido de lo que hizo en su primer mandato. Pero esta vez tiene mucho menos que perder y el poder de la Corte Suprema que le ha otorgado inmunidad legal. Si Trump y Elon Musk continúan tratando las leyes de gasto ya aprobadas por el Congreso como meras sugerencias, nadie creerá que el equipo de Trump siga las órdenes del Capitolio. Trump en un mes se ha convertido en “El Rey”.