En Italia, a diferencia de España, hasta hace muy poco, concretamente hace tres años, se heredaba un único apellido: el del padre. No es que el apellido de la madre fuera el segundo, sino que directamente no estaba. El debate se ha extendido durante los últimos cuarenta años hasta que una sentencia del Tribunal Constitucional en junio de 2022 declaró ilegítimo el hecho de que un bebé recién nacido heredase automáticamente el apellido paterno, tal y como establecía el Código Civil en su artículo 262. Este artículo, a día de hoy, ha sido derogado, y desde esa sentencia del TC, los padres del recién nacido deciden en el momento del registro si usar uno o dos apellidos y en qué orden. Aun así, son pocas las familias que eligen esta opción; en 2023, solo el 6,2% del total de los recién nacidos fueron registrados con el doble apellido.
Esa histórica sentencia invitaba a legislar sobre la materia y a revisar el cuadro normativo, pero tres años después aún no se ha materializado. De hecho, precisamente en el contexto de la discusión de una propuesta que establezca definitivamente por ley el derecho al doble apellido, el senador y exministro de Cultura del Partido Democrático, principal fuerza progresista de la oposición en Italia, ha lanzado una idea que ha reavivado el debate.
La discriminación del apellido en Italia
De acuerdo con Dario Franceschini se debería dar a los hijos un solo apellido, como se ha hecho históricamente en el país transalpino, pero tendría que ser el de la madre. El argumento principal es que así podría repararse la manera injusta en la que se ha discriminado a las mujeres en este campo durante siglos. Una discriminación, la del apellido, que el senador considera que ha sido una de las fuentes culturales y sociales de la desigualdad de género en Italia.

Una madre sostiene a su hijo recién nacido (Pexels)
Actualmente, se debate una propuesta de ley, y, esperando que se apruebe pronto, en la práctica se utiliza la decisión del Tribunal Constitucional sobre el tema. La propuesta, en un país como Italia, donde la primera ministra Giorgia Meloni desprecia el lenguaje inclusivo y prefiere ser llamada con el artículo masculino, ha sido objeto de enormes críticas entre los miembros del Gobierno. El viceprimer ministro Matteo Salvini, líder de la Liga, ha declarado irónicamente que “esta es la gran prioridad de la izquierda en Italia. En vez de usar el doble apellido, deciden quitar el del padre. Eliminemos a todos los padres, así solucionamos todos los problemas”.
Igualdad negada durante años
Desde el Movimiento Cinco Estrellas tampoco han sido indulgentes con el senador progresista. Una de sus líderes, Alessandra Maiorino, ha dicho haberse sorprendido mucho con la propuesta y se muestra contraria porque “no se puede responder a una discriminación, aunque sea milenaria, con otra”.
Algunas voces masculinas del propio Partido Democrático también han criticado la medida, sin embargo, la senadora Valeria Valente lo ha definido como “una batalla de civismo” y la diputada Laura Boldrini, muy conocida en Italia por dar voz a batallas feministas, ha explicado que la propuesta de Franceschini es un intento de devolver a las mujeres la igualdad que les ha sido negada durante tanto tiempo.