Cuando el Príncipe Harry cofundó Sentebale en 2006 junto al Príncipe Seeiso de Lesoto, quería ayudar a jóvenes vulnerables del sur de África, en especial a quienes sufrían VIH y pobreza. Pero casi dos décadas después, la organización benéfica que él impulsó se ha convertido en escenario de una crisis que amenaza su reputación.
El detonante: una salida polémica
El anuncio de su renuncia como mecenas de Sentebale parecía un paso discreto. Sin embargo, desató un escándalo. En una entrevista con Sky News, la presidenta de la organización, Sophie Chandauka, lanzó graves acusaciones contra él. Lo señaló por “acoso e intimidación a gran escala”.
“El martes, sin previo aviso, el Príncipe Harry permitió la difusión de información perjudicial para la organización y su equipo”, explicó Chandauka. “Lo que ha sucedido es impensable y ha golpeado con fuerza a nuestra gente”.
El comunicado oficial de Harry y Seeiso hablaba de “una ruptura irremediable” entre la junta directiva y la presidencia de la entidad, pero evitó dar detalles. Chandauka, en cambio, fue más lejos. Habló de “abuso de poder, encubrimientos y discriminación contra mujeres negras”, lo que agravó aún más el conflicto.
Una batalla que va más allá de Harry
Este caso refleja un problema frecuente en las organizaciones benéficas: la lucha de poder entre figuras públicas y la gestión interna. Sentebale ha sido una de las causas más emblemáticas de Harry, un símbolo de su compromiso con los derechos humanos. Pero la crisis actual amenaza con empañar ese legado.
La reacción del entorno de Harry
Hasta el momento, el entorno del Príncipe Harry no ha emitido declaraciones oficiales en respuesta a las acusaciones. Sin embargo, fuentes cercanas aseguran que el duque de Sussex se siente “traicionado” por la forma en la que se ha manejado la crisis. A pesar de su renuncia como mecenas, Harry sigue comprometido con las causas humanitarias, y su equipo está evaluando los próximos pasos para proteger su imagen.
Algunos analistas consideran que este escándalo podría afectar el trabajo filantrópico del príncipe en el futuro. “Harry ha construido su identidad en torno a la caridad y el activismo. Un golpe así puede tener consecuencias duraderas en su credibilidad”, afirmó un experto en realeza británica.
La intervención de la Comisión de Beneficencia Británica
Mientras la controversia crece, la Comisión de Beneficencia Británica ha confirmado que está analizando la situación de Sentebale. “Estamos al tanto de las preocupaciones sobre la gobernanza de la organización y estamos evaluando los problemas para determinar si se necesitan medidas regulatorias”, señaló un portavoz.
La intervención de este organismo podría ser clave para esclarecer lo ocurrido y determinar si las acusaciones contra el príncipe tienen fundamento o si se trata de una disputa de poder dentro de la organización.
Un futuro incierto
Por ahora, la tensión sigue en aumento. ¿Será este el final de su vínculo con Sentebale? ¿O estamos ante una disputa que apenas comienza? Lo cierto es que la historia sigue abierta y su desenlace podría tener repercusiones más allá de la organización. La imagen de Harry, su legado filantrópico y el futuro de Sentebale están en juego.
En cuanto a sus problemas extrajudiciales, tras alcanzar un acuerdo con un tabloide británico, el príncipe Harry parece no salir de una polémica sin antes verse envuelto en otra, sumando tensiones tanto en su vida personal como profesional.