El presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, ha avanzado más detalles de la “nueva bajada” de tributos que contemplarán los presupuestos de 2025 y ha concretado que el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) pasará del diez al nueve por ciento, “de manera lineal para todo el mundo”, y también se disminuirá el de Actos Jurídicos Documentados (AJD) o de las hipotecas.
De este modo lo ha revelado este viernes durante una visita a una promoción de vivienda pública, enmarcada en el Plan Vive, en el barrio de Rabasa en la ciudad de Alicante, donde ha apuntado que esta “segunda oleada de bajada de impuestos” se incluirá en el trámite parlamentario de las cuentas autonómicas para el presente ejercicio.
El jefe del Consell ha detallado que esta nueva disminución del ITP se suma a las que ya se han aprobado “para jóvenes y otros colectivos especiales” y ha insistido en que ahora “no es momento ni de especular ni de topar precios, sino de hacer vivienda social” para quienes “más lo necesitan”. “No hay proyecto de vida si no hay empleo ni vivienda”, ha apuntado.
“Después de ocho años donde se entregaron cero viviendas públicas por parte de la Generalitat y después de un Gobierno de España que anuncia cientos de miles de viviendas sin tener una sola grúa detrás, nosotros estamos construyendo vivienda, bajando los impuestos y avalando a los jóvenes, porque esta es la política de vivienda que le hacía y le hace falta a la Comunitat Valenciana”, ha afirmado.
En este sentido, Mazón ha defendido la política de vivienda del Consell, con la “rebaja de la presión fiscal” y la puesta en marcha de la línea de avales para que los jóvenes de entre 18 y 45 años puedan acceder a préstamos de hasta el 95% del valor de su primera vivienda.
Al respecto, ha subrayado que durante el primer año de rebaja del ITP del 8 al 6% para jóvenes y personas vulnerables “más de 21.000 jóvenes han podido acceder a su primera vivienda, con un ahorro de 27,8 millones de euros”, al tiempo que ha afirmado que “más de mil se han beneficiado de los avales públicos del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF)”.
Durante su intervención, el president ha insistido en que “no hay política pública de vivienda sin vivienda” porque “hay que trabajar en la oferta”: “Bajando los impuestos estamos ayudando a que la vivienda sea más asequible y con el Plan Vive estamos haciendo que haya recursos habitacionales públicos y asequibles para los que más lo necesitan”.
Así, ha destacado que el gobierno valenciano en 2024 “ha licitado más de 1.200 viviendas protegidas del Plan Vive en la Comunitat Valenciana”, de las que 191 se encuentran en la ciudad de Alicante, y que en 2025 “está previsto que se ejecuten más de 2.000” en suelos públicos de toda la Comunitat.
Y ha recalcado: “En los próximos meses, habremos completado la puesta a disposición de más 600 viviendas sociales en distintos formatos solo en la ciudad de Alicante, porque veníamos de cero. Ya hemos licitado otros siete lotes más para 119 viviendas, que van a tener un 40% de reserva para jóvenes”.
Viviendas del Plan Vive en Rabasa
El presidente de la Generalitat ha visitado las obras de construcción de viviendas del Plan Vive en el barrio alicantino de Rabasa, acompañado por la vicepresidenta primera y consellera de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, Susana Camarero; el secretario autonómico de vivienda, Sebastián Fernández; el alcalde de Alicante, Luis Barcala, y concejales del gobierno local.
En esta promoción, se construirán 34 viviendas adosadas de protección pública destinadas a alquiler asequible, de las que dos serán accesibles, en una actuación que cuenta con una inversión de más de 2,8 millones de euros.
Según el líder del Ejecutivo regional, el coste del alquiler de cada uno de estos inmuebles partirá “desde los 580 euros al mes”, con un precio que está “por debajo de la mitad” del de mercado. Contarán con piscina, zona deportiva y “certificación de extraordinaria calidad”.
Se estima que las obras se ejecuten en un plazo de 24 meses. La parcela sobre la que se edificarán tiene 4.987 metros cuadrados (m2) y una superficie útil para viviendas de 3.955 m2, según ha concretado la Generalitat en un comunicado.
Asimismo, Mazón ha recordado: “Las obras de rehabilitación integral de 20 viviendas en el barrio de Miguel Hernández estarán terminadas este mismo verano y ya está adjudicada la segunda fase con 16 viviendas y seis locales comerciales”.