A orillas del Tormes, a menos de veinte kilómetros de la capital salmantina, se alza Alba de Tormes, un pueblo de Salamanca que no deja indiferente a nadie. A pesar de su tamaño, esta villa es un tesoro monumental, histórico y espiritual que ha marcado el rumbo de la historia de España. Y no solo por su glorioso pasado.
El reciente 510 aniversario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús ha devuelto el foco nacional e internacional a este rincón único de Castilla y León.
Este pueblo de Salamanca ha sido testigo de algunos de los episodios más relevantes de la historia religiosa y nobiliaria del país. Declarado Conjunto Histórico Artístico, su entramado urbano conserva ese aire noble y sereno que nos transporta a siglos pasados. Pero no solo la belleza de sus calles y edificios lo convierten en un lugar destacado.
Alba de Tormes es el punto donde confluyen la espiritualidad de Santa Teresa de Jesús, la grandeza de la Casa de Alba y el legado artístico de figuras como Lope de Vega o Garcilaso de la Vega. Todos ellos están vinculados de una u otra forma a esta tierra.
¿Qué acontecimiento histórico ha vivido recientemente este pueblo de Salamanca?
El pasado 28 de marzo, Alba de Tormes vivió una jornada histórica. En la Basílica de la Anunciación se presentó por primera vez el rostro de Santa Teresa de Jesús gracias a una reconstrucción científica basada en sus reliquias.
La imagen, fruto de meses de investigación, ha permitido a miles de fieles ver cómo fue realmente la santa. Un momento profundamente emotivo para este pueblo de Salamanca, que desde hace siglos es guardián del legado teresiano.

Además, del 11 al 25 de mayo, el cuerpo de la santa se expondrá de manera pública en la basílica. Un hecho excepcional que no ocurría desde hace más de un siglo. Este acontecimiento ha reactivado la peregrinación religiosa a la localidad, reforzando su papel como uno de los grandes destinos espirituales del país.
¿Cuál es el origen de Alba de Tormes?
Los orígenes de Alba de Tormes se remontan a tiempos prerromanos, cuando existía en la zona un castro celta. Posteriormente, los romanos fundaron el núcleo conocido como Albocola. Sin embargo, el impulso definitivo del pueblo de Salamanca llegó en la Edad Media, cuando el señorío pasó a manos de la familia Álvarez de Toledo.

Así nació la Casa de Alba, una de las dinastías nobiliarias más influyentes de la historia de España.
Durante el siglo XVI, bajo el mecenazgo del III Duque de Alba, la villa alcanzó una gran relevancia cultural. En esa misma época llegó a la localidad Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida como Santa Teresa de Jesús. Vino para asistir a la boda de su hermana y terminó fundando un monasterio del Carmelo. Aquí falleció el 4 de octubre de 1582, y desde entonces sus reliquias se conservan con gran devoción en la localidad.
¿Qué se puede visitar hoy en Alba de Tormes?
El patrimonio monumental de Alba de Tormes es vasto y diverso. El principal punto de interés es el Monasterio de la Anunciación, donde se encuentran el corazón y el brazo incorrupto de Santa Teresa. Además, este monasterio carmelita alberga un museo y es uno de los lugares de mayor peregrinación religiosa de España.

Otro lugar imprescindible en este pueblo de Salamanca es el castillo ducal de la Casa de Alba, que aunque hoy solo conserva una de sus seis torres, ofrece un mirador espectacular y salas con obras de arte como las famosas pinturas murales de la batalla de Mühlberg. Un paseo por su interior permite imaginar la vida de la nobleza en tiempos de esplendor.
También destacan las iglesias de Santiago y San Juan de la Cruz. La primera, de estilo románico-mudéjar, alberga el Museo de la Alfarería, mientras que la segunda fue la primera iglesia del mundo dedicada a este santo. Ambas reflejan la riqueza religiosa y artística que caracteriza al pueblo de Salamanca.