El consejo de administración de Prisa, liderado por Josep Oughourlian, presidente y máximo accionista de la compañía, acordó en su reunión del 25 de marzo una operación que, en la práctica, facilita la apertura de su accionariado en un momento clave para el control de la compañía. El grupo lanzó una ampliación de capital por un importe mínimo de 40 millones de euros con cargo a aportaciones dinerarias, mediante la emisión de hasta 108.108.108 nuevas acciones representativas de un 9,95% del capital con el objetivo de cancelar y reducir deuda. La particularidad de esta operación fue su rapidez y la exclusión de los accionistas actuales, pues se suprimió el derecho de suscripción preferente.
De esta forma, al cierre del mercado de ayer, el grupo de medios puso en marcha una colocación acelerada, con la previsión de que concluya hoy mismo, antes de la apertura del mercado (no más tarde del 26 de marzo de 2025, a las 08:00 horas). Según explicó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), JB Capital Markets realizará un proceso de prospección de la demanda dirigida a inversores “cualificados”. “A fin de respetar el principio de paridad de trato de los accionistas de la Sociedad, teniendo en consideración que el aumento de capital se realiza con exclusión del derecho de suscripción preferente, la sociedad ha solicitado a la entidad colocadora que sus labores de colocación no se dirijan activamente a los accionistas de la sociedad“, añadió.
Precio de la acción
El precio de emisión de las nuevas acciones se corresponderá con el valor nominal de las acciones en circulación de la Sociedad (0,10 euros) más la prima de emisión que se determine en función de la prospección de la demanda realizada en el marco de la colocación privada acelerada. No obstante, el consejo optó por establecer un precio mínimo de emisión de las nuevas acciones de 0,37 euros por acción.
En aras a mejorar el atractivo de la colocación -según explicó Prisa al supervisor del mercado- el precio mínimo de emisión representa un descuento del 6,33% sobre el precio de cotización de la sesión bursátil del 25 de marzo en 0,395 euros y una prima del 4,69% y del 6,92% sobre la media aritmética de los precios de cierre diarios de las acciones de Prisa en los últimos 3 y 6 meses, respectivamente, anteriores al 25 de marzo de 2025. Las acciones de Prisa cayeron ayer un 10,02% de su valor, si bien en el año acumulan una revalorización del 31,67%.
Reducción de deuda
El grupo explicó que los fondos del aumento de capital permitirán cancelar a través de los recursos propios un tramo de la deuda júnior de Prisa, cuyo saldo a 28 de febrero de 2025 (incluido los intereses PIK) ascendía a 39,9 millones de euros y que se encuentra referenciado a Euribor+8%. Recordó que dicha cancelación se trata de una condición suspensiva para la formalización de la nueva refinanciación de la deuda financiera sindicada actual del grupo Prisa exigida por los acreedores financieros de la sociedad.
Según señaló la compañía, está previsto que la referida nueva refinanciación se formalice, con las autorizaciones correspondientes de los acreedores financieros de la sociedad, tras la ejecución del aumento de capital y una vez cumplida la cancelación de la deuda requerida. Igualmente, Prisa indicó que el aumento de capital será un nuevo instrumento para reducir la deuda financiera sindicada actual del grupo.
Trasfondo accionarial
Esta operación, que presumiblemente conllevará una dilución de los actuales accionistas, se produce con el trasfondo de una pugna por el control de la compañía. Josep Oughourlian, presidente no ejecutivo de Prisa, es el primer accionista con un 29,568% del capital, a través del fondo Amber Capital. Su gestión está siendo cuestionada por un grupo de accionistas españoles, entre los que se encuentran Manuel Polanco, Andrés Varela o José Miguel Contreras, que aglutinan más del 14% del capital. En este juego de equilibrios, Vivendi, el segundo accionista, con un 11,87% del capital, puede tener la llave.