El Ministerio de Hacienda, que lidera María Jesús Montero, ha eliminado formalmente del Programa del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) para 2025 la posibilidad de que las comunidades autónomas obtengan una liquidez adicional para financiar el déficit del año anterior. En 2024, a través del ‘Extra FLA’, como así se llama esta aportación adicional, las regiones infrafinanciadas recibieron más de 9.200 millones de euros en dos pagos para hacer frente a sus desviaciones de déficit.
Esta situación se ve agravada por la no actualización de las entregas a cuenta para el ejercicio fiscal 2025. En junio, el Ministerio de Hacienda anunció un incremento de esta partida del 9,5%, hasta los 147.412 millones de euros, pero, con el rechazo en la Cámara Baja del Real Decreto-Ley Ómnibus, estas partidas siguen congeladas con las cifras de 2024. La consecuencia es una mayor tensión de liquidez en las comunidades autónomas, que dilatará los plazos de pago a proveedores, quienes en conjunto suman más de 5.300 millones.
Extra FLA
A diferencia de años anteriores, en el Programa FLA de 2025 ha desaparecido la fórmula que permitía a las Comunidades Autónomas (CCAA) cubrir déficits previos. Esta venía reflejada en el apartado 2.e, donde se señalaba expresamente dentro del Ámbito Objetivo del FLA: “las necesidades de financiación del déficit público, incluyendo las correspondientes a desviaciones de déficit de años anteriores pendientes de financiar”. Este último matiz se ha eliminado en la versión de este año.
Aunque, frente a la condonación de la deuda, este punto pasó desapercibido en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del 26 de febrero, fue una de las reclamaciones que las catorce comunidades del PP trasladaron en su carta a María Jesús Montero. En concreto, reclamaron que se mantenga este mecanismo que, “por primera vez desde su creación, no aparece reflejado en el Programa, y que permite obtener una liquidez adicional para poder hacer frente a déficits pendientes de financiar de ejercicios anteriores, en tanto en cuanto se reforme el sistema de financiación autonómica”.
Diego Martínez, investigador de FEDEA, se muestra favorable a la eliminación del Extra-FLA, porque es “un claro desincentivo a la disciplina fiscal”, aunque advierte a Artículo14 de la posibilidad de que el Gobierno lo vuelva a recuperar “ante las presiones de las CCAA afectadas y dada la escasa credibilidad de nuestras reglas fiscales”.
Ministerio de Hacienda
Por su parte, fuentes del Ministerio de Hacienda señalaron a Artículo14 que, en el momento actual, se está esperando recibir la información de desviación de cierre de 2024. Será entonces cuando se analicen las posibles necesidades de financiación de desviaciones del déficit de algunas comunidades y las posibles alternativas. La previsión de Hacienda es contar con esta información a finales de marzo, que es cuando se remite a Eurostat. En este sentido, las mismas fuentes recordaron que, en años anteriores, no ha sido hasta los meses de abril o mayo cuando se ha asignado una parte de las desviaciones de déficit.
“No lo decimos nosotros solos; la patronal de la Comunitat Valenciana también ha advertido al Gobierno de la importancia de mantener el FLA extraordinario para que la Generalitat pueda atender sus compromisos con los proveedores y garantizar el normal funcionamiento de la sanidad y los servicios públicos esenciales”, advertía Ruth Merino, consejera de Hacienda y Economía de la Generalitat Valenciana. Comunidades como la Valenciana o Murcia llevan desde finales del año pasado siguiendo con mucha atención este cambio técnico. La situación es especialmente preocupante en la región afectada por la DANA.
Entregas a cuenta
La tensión de liquidez autonómica se ve agravada por la no actualización de las entregas a cuenta para el ejercicio fiscal 2025. En junio, el Ministerio de Hacienda anunció un incremento de esta partida del 9,5%, hasta los 147.412 millones de euros, así como una flexibilización de los objetivos de déficit. Sin embargo, la caída del Real Decreto-Ley Ómnibus en enero de 2025, que incorporaba las entregas a cuenta actualizadas, ha mantenido estas aportaciones congeladas en las cifras de 2024.
Ya entonces, el Ejecutivo señaló que el PP votó en contra de sus propios intereses, mientras que desde el principal partido de la oposición se rechazó la táctica de presentar a las Cortes textos legislativos donde se mezclan temas que nada tienen que ver entre sí, y además se incluyen medidas inaceptables. En su carta del pasado 26 de febrero, las comunidades gobernadas por el PP también solicitaron formalmente la actualización de las entregas a cuenta de 2025. “Consideramos que esta actualización es imprescindible para garantizar una adecuada planificación financiera”, señalaron.
Pago a proveedores
Sin duda, el rifirrafe político entre el Gobierno y las CCAA tiene un claro perdedor. Serán los proveedores autonómicos quienes sufran la falta de liquidez regional, cuando su deuda supera los 5.300 millones de euros. En el caso de Andalucía, roza los 1.200 millones, mientras que Cataluña acumula más de 805 millones. Los últimos datos disponibles en el Ministerio de Hacienda reflejan que, a noviembre de 2024, ocho comunidades autónomas tenían un periodo de pago superior a los 30 días.
Este era el caso de Murcia (55 días), Baleares (45), Valencia (42), Asturias (41), Andalucía (39), Cantabria (38) y Castilla y León (34). Por su parte, Madrid y Galicia eran quienes antes afrontaban sus pagos, con 23 y 25 días, respectivamente. Según recordaron desde Hacienda, las autonomías deben cumplir la normativa española y europea sobre morosidad y tramitar el pago de sus facturas en el plazo máximo de 30 días siguientes a la recepción y conformidad de las prestaciones contratadas.
“En cualquier caso, no se puede aplicar el dicho de ‘muerto el perro se acabó la rabia’ [en alusión, a la desparición del Extra-FLA] porque los problemas de tesorería (sin actualización de entregas a cuenta) e infrafinanciación relativa de algunas CCAA van a persistir, pudiendo afectar al periodo de pago a proveedores”, advierte Diego Martínez de Fedea.