La experta

Laura Blanco: “España es uno de los países mejor posicionados para enfrentar la guerra arancelaria”

La experta señala la menor exposición de España al comercio norteamericano como factor para paliar la guerra arancelaria

Laura Blanco, periodista económica, comparte su visión de los aranceles de Trump con Artículo14.

¿Estamos ante el inicio de una guerra arancelaria global? ¿Qué efectos cree que puede tener este nuevo escenario en el crecimiento económico mundial, la inflación o el comercio entre bloques?

Las consecuencias, los efectos del nuevo escenario dibujado por Donald Trump con aranceles que oscilan entre el 10% y el 49% en función del país supone un auténtico shock para la economía, un shock desde varios puntos de vista: menos comercio porque las empresas tienen que ajustar sus estrategias, sus costes y sus precios de venta, esto puede acabar acarreando una y lo más grave es que esto puede acabar teniendo otras dos consecuencias.

Una que si las empresas ven mermado su resultado porque venden menos o tienen que ajustar costes porque tienen que asumir parte de la subida de los aranceles, pueden llevar a cabo ajustes de plantilla, es decir, los aranceles de Trump pueden tener consecuencias directas en el empleo y acabar provocando despidos. Y el otro gran riesgo es que se le ven los precios, que los aranceles de Trump generen inflación.

En cuanto a las medidas adoptadas por Donald Trump, ¿cree que ha seguido el guion esperado o ha ido más allá? ¿Qué destacaría de estos nuevos aranceles ‘recíprocos’?

Porque los aranceles generales del 10% para todo el mundo entran en vigor el 5 de abril, hay un margen de dos días los recíprocos, incluidos los del 20% que impone a la Unión Europea, entran en vigor el 9 de abril dentro de una semana. Es decir, estamos ante unos días que van a permitir la negociación entre bloques, que en definitiva es lo que quiere Donald Trump.

Trump ha acusado al IVA europeo de funcionar como un arancel encubierto. ¿Tiene sentido esta interpretación desde el punto de vista económico? ¿Es previsible alguna respuesta por parte de la OMC?

El IVA no es un arancel. Es evidente que Trump no enfoca bien el impacto que tiene en la venta de productos o servicios americanos en la aplicación del IVA en Europa. Hay un aspecto que yo creo que es crucial al margen de lo que pueda suceder con la OMC porque cualquier proceso que que que que se leve desde un punto de vista de organismo internacional va a llevarnos mucho tiempo y a lo mejor cuando se resuelva ni siquiera Donald Trump ya está la Casa Blanca.

¿Cómo valora la reacción de la Unión Europea? ¿Está en condiciones de proteger sus intereses económicos sin agravar la tensión comercial con EE. UU.?

Lo que Europa ha demostrado hasta el momento es que va a tener una respuesta tranquila, no va a ser una respuesta en caliente. De hecho, esta madrugada Ursula von Leyen ha dicho que Europa está ultimando un paquete de respuesta con contramedidas.

Vamos a escuchar en las próximas horas el mensaje del presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, pero Europa en la línea de su manera de trabajar va a poner por delante un intento de diálogo y no va a reaccionar en caliente.

En el caso de España, ¿qué sectores cree que pueden salir más perjudicados por esta medida? ¿Qué tipo de apoyo deberían recibir si el conflicto se prolonga?

Los sectores más perjudicados en España tienen que ver con la industria auxiliar de la automoción y con el sector agrario, el vino y el aceite.

Más allá del impacto directo, ¿cómo puede afectar a España que países como Alemania, Francia o Italia —principales socios comerciales— se vean perjudicados por estos aranceles? ¿Podríamos sufrir efectos indirectos a través de las cadenas de suministro o del menor crecimiento europeo?

Ante el nuevo orden mundial arancelario que establece Donald Trump, España es uno de los países mejor posicionados para enfrentarla. ¿Por qué motivo? Porque nosotros dependemos mucho del turismo europeo, no dependemos tanto del comercio del comercio a Estados Unidos y en el caso del comercio nuestra economía no está tan expuesta al comercio de Estados Unidos, sino al comercio interno de la Unión Europea.

Y en lo cotidiano, ¿notaremos algo en nuestros bolsillos? ¿Pueden subir los precios o verse afectados productos habituales de consumo?

El gran riesgo para el ciudadano medio europeo americano de los aranceles anunciados por Donald Trump es el regreso a la inflación, una subida del coste de la vida, una subida de la cesta de la compra.

Los aranceles van a provocar que estas empresas tengan que elevar el precio de los productos que venden en Estados Unidos, porque Apple manufactura en China y en otros países asiáticos, porque Walmart muchos de los productos que venden en sus supermercados vienen también de Asia, si tienen que asumir el coste de los aranceles o repercutirlo en el precio final, estas empresas van a obligar a los consumidores a pagar mayores precios, es decir, estamos ante una pantalla inflacionista para el consumidor de los Estados Unidos.

TAGS DE ESTA NOTICIA