Por tercer año consecutivo, España avanza en la mejora de la brecha de género. La progresión es lenta y a este ritmo, la igualdad entre hombres y mujeres se lograría en el año 2061. Entretanto, las diferencias entre ambos sexos implican una pérdida económica de 5.200 euros per cápita. Esta es una de las conclusiones del V Índice ClosinGap, que cuantifica el coste de oportunidad de la brecha de género en 255.755 millones de euros, lo que equivale a un 17,1% del PIB de 2023. En términos de empleo, se cuantifica en 2,9 millones de puestos de trabajo femeninos.
El V Índice ClosinGap, que mide hasta 28 variables de fuentes públicas que han permanecido inalterables desde su lanzamiento, entiende el 100% como la igualdad plena. En 2024, este índice se situó en el 65,7%, lo que supone una mejora de 0,8 puntos en relación con el año anterior. A su vez refleja una brecha del 34,3% por cerrar. En clave económica, el coste de oportunidad de esta brecha equivale a un 17,1% de la riqueza nacional, frente al 19% de hace una década o el 23,6% de 2008.
Factores
El impacto directo en el PIB de la brecha de género responde a la situación de las mujeres en el mercado laboral en términos de participación, jornada y productividad. Esta pérdida económica responde a un mix de factores entre los que se encuentran su tardía incorporación, salarios más bajos que en algunos casos desincentivan continuar trabajando cuando hay que contar con apoyo externo para los cuidados familiares, las dificultades de conciliación o la sobrerrepresentación en sectores menos productivos —se acusa la falta de formación STEM—.
“Este estudio refleja lo que sabemos como sociedad en materias como conciliación, empleo o educación; pero, lo interesante es que lo cuantifica y permite seguir su evolución. Vemos mejoras, pero también constatamos que queda mucho por hacer”, explicó Lucila García, directora general de ClosinGap.
Suspenso en conciliación
El estudio, elaborado por la Asociación ClosinGap en colaboración con PwC, identifica la conciliación como el mayor problema para las mujeres en su progresión económica y laboral. “La brecha en conciliación explica otras brechas. Por eso, es importante darle tracción, pues aunque mejora no llega aún al 50% y queda aún un 55,6% de brecha por cerrar”, recalcó Anna Merino, directora de Strategy y Economics de PwC y coordinadora del informe.
Las mujeres padecieron especialmente problemas de conciliación durante la pandemia de la Covid-19 y no ha sido hasta cinco años después cuando este índice ha vuelto a recuperar el nivel de 2020. En 2024, mejoran indicadores como el número de mujeres inactivas por realizar tareas del hogar o los empleos parciales por razones de conciliación. Sin embargo, empeora el tiempo dedicado al ocio, lo que a su vez tiene un impacto en su salud y bienestar.
Atención a la salud
En el polo opuesto a la conciliación, la salud y el bienestar es el área donde las diferencias entre hombres y mujeres son menores. El indicador se situó en el 83,7%, lo que significa que aún queda un 16,3% de brecha de género en este ámbito. “Desde 2021, la tendencia no es favorable para las mujeres pues este indicador refleja una reducción sistemática en los últimos años por un mayor riesgo de pobreza y exclusión social y la caída de los años de buena salud respecto a la esperanza de vida”, advirtió la coordinadora de PwC.
Las mejoras del índice y donde menor es la brecha salarial están relacionadas con la digitalización, el empleo y la educación. De esta forma, se avanza en 1,2 puntos porcentuales, hasta un 75,1%, en la digitalización gracias a una mayor presencia de mujeres en empleos del sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), aunque siguen faltando perfiles STEM.
Ley de Paridad
La nueva Ley de Paridad tiene ya su reflejo en el empleo, donde el índice se sitúa en el 68,1%, tras mejorar 0,8 puntos porcentuales. “Este es uno de los que tienen mayor impacto económico y mejora por el mayor liderazgo femenino en puestos de dirección -tendencia a la que la norma obliga a una representación del 40%- o por la mayor duración de las carreras laborales de las mujeres”, según explicó la directora de ClosinGap. No obstante, se detecta un menor avance en la tasa de actividad y empleo, así como en las horas trabajadas y en la representación femenina en cargos de liderazgo en el sector público.
En educación, la brecha de género permanece estancada en el 69,9%. Según explicaron las ponentes del informe, la paridad es prácticamente total en el ámbito académico o la formación continua en la vida laboral, el elemento que marca la diferencia es la participación de mujeres en carreras de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) en comparación con los hombres, donde por primera vez se registra un aumento.
ClosinGap
Para Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap, “ahora más que nunca, debemos actuar con determinación. No hay margen para la complacencia. Tenemos datos sólidos, incontestables, que demuestran que cuando hay voluntad política y compromiso empresarial, el avance es real. Necesitamos transformar, romper inercias, desafiar estructuras que han perpetuado la desigualdad durante décadas”.
ClosinGap es una asociación que tiene como objetivo impulsar el crecimiento económico desde la igualdad de género. En ella participan 14 grandes empresas (Merck, Mapfre, Repsol, BMW Group, Mahou San Miguel, PwC, CaixaBank, Grupo Social Once, Kreab, Fundación CEOE, Telefónica, Redeia, Herbert Smith Freehills Spain y Enagás).