La AIReF admite que la falta de presupuestos dificulta su tarea de supervisión

Su presidenta, Cristina Herrero, recuerda que es el documento más importante de un Gobierno. Advierte que el gasto en defensa hay que financiarlo e implicará un mayor ajuste estructural en el futuro

La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero. APIE

En un escenario en el que el Ejecutivo da prácticamente por perdida la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2025 y España se encamina a una segunda prórroga presupuestaria consecutiva, la presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) advirtió que su ausencia complica su labor de supervisión.

“La Constitución dice que tres meses antes de que expire el ejercicio hay que presentar un proyecto de presupuestos”, señaló Herrero, que recordó que no hay opción de no presentarlos. “En caso de que no se apruebe, se prorrogan automáticamente, pero no hay opción de no presentarlos”, apostilló.

Control

En este sentido, lamentó la devaluación de “la institución del presupuesto” cuando se trata del documento más importante de un Gobierno, dado que recoge lo que pretende hacer en materia económica y fiscal. Como supervisor fiscal, la ausencia de presupuesto implica una derivada adicional: “sin ese documento no sabemos lo que el Gobierno quiere hacer y se dificulta muchísimo la tarea de control que se debe ejercer sobre la actividad presupuestaria”. El objetivo de la AIReF es contar con una planificación a medio plazo, “con mucho mayor motivo –indicó– pedimos una planificación en corto”.

Para Herrero, tanto desde el punto de vista jurídico como por la exigencia de control presupuestario, la Ley de Presupuestos debe presentarse, aunque no haya mayoría parlamentaria para su aprobación. Es más, bajo su punto de vista, la negociación de estos, que ahora se entiende como previa, debería ser a posteriori vía enmiendas, “que además goza de una transparencia mayor en todo el proceso presupuestario”.

Gasto en defensa

Hasta la fecha, España es el único país de la UE que no ha pasado por el Parlamento el aumento del gasto en defensa y cómo será la estrategia. El mensaje de la AIReF es claro: el gasto en defensa hay que financiarlo. Dado que se desconoce cómo pretende abordar el Ejecutivo esta cuestión, el supervisor fiscal ha hecho un ejercicio teórico de lo que supondrá ese incremento considerando el cumplimiento del marco fiscal, partiendo de un contexto en el que anticipa un incremento de la deuda pública hasta el 129 % del PIB en 2050.

En sus previsiones, la AIReF estima que cada incremento de 0,5 puntos del PIB en gasto en defensa entre 2025 y 2028 exigirá un ajuste fiscal adicional de 0,13 puntos del PIB en el siguiente periodo, de 2029 a 2032, para situar la deuda en una trayectoria descendente. De este modo, el ajuste total a realizar para rebajar los niveles de deuda pública al 62 % y al 52 % en 2050 y 2070, respectivamente, pasará de 3,16 puntos del PIB (unos 50.000 millones) en el escenario inicial alternativo a 3,68 puntos del PIB con un gasto en defensa de medio punto, a 4,24 puntos del PIB con un gasto en defensa de un punto del PIB y a 4,76 puntos del PIB con un repunte del gasto en defensa de 1,5 puntos del PIB.

Impacto futuro

“Si el gasto en defensa ha aumentado y, por lo tanto, la deuda ha aumentado, cuando haya que enfrentarse al próximo Plan Fiscal Estructural, el nivel de deuda o el ajuste que habrá que hacer para colocar a la deuda en una trayectoria descendente, lógicamente tendrá que ser mayor, porque el gasto en defensa hay que financiarlo”.

Recordó que, si el gasto en defensa implica un empeoramiento en la posición de partida en términos de deuda, el ajuste que habrá que hacer en el siguiente plan fiscal estructural será mayor para situarla en la senda descendente. “Ahora bien, si el incremento del gasto en defensa se compensa con un decremento en otras partidas de gasto o con mayores medidas de ingreso, pues entonces no se habrá alterado”, concluyó.

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