La huelga en Renfe de esta semana ha estado marcada por un episodio insólito y grave: el sabotaje deliberado del servicio por parte de dos trabajadores de la propia operadora. La compañía ha confirmado que al menos 40 trenes de Rodalies se vieron directamente afectados, en una jornada que ya partía con complicaciones por las movilizaciones de algunos sindicatos minoritarios.
¿Qué ocurrió exactamente durante la huelga en Renfe?
El pasado martes, coincidiendo con la huelga en Renfe, la operadora detectó irregularidades graves en el servicio que fueron más allá de los paros convocados. Según fuentes de la propia empresa, dos empleados habrían emitido indicaciones falsas o contradictorias con el único propósito de impedir la salida de los trenes.
Esta conducta, calificada por la compañía como sabotaje, provocó la cancelación masiva de convoyes y el colapso de varias líneas clave en Cataluña.
La huelga en Renfe ya suponía una alteración del servicio. Sin embargo, esta actuación agravó de forma notable el caos en la red ferroviaria. Especialmente en las líneas R1 y R3, así como en los trenes Regionales del Sur. Con especial incidencia en L’Hospitalet, uno de los puntos neurálgicos del transporte en el área metropolitana de Barcelona.
¿Qué consecuencias tuvo este sabotaje?

El sabotaje durante la huelga en Renfe generó retrasos considerables, cancelaciones sin previo aviso y un importante malestar entre los usuarios. La situación fue tan crítica que, según la empresa, la mitad de los trenes Regionales del Sur no pudieron salir el miércoles 28 de marzo, repitiendo un patrón similar al del día anterior.
La afectación fue especialmente grave en el transporte de cercanías, donde los viajeros dependen en gran medida de la puntualidad y frecuencia del servicio. Aunque no se puso en riesgo la seguridad de los pasajeros, según ha señalado Renfe, el impacto sobre el funcionamiento normal del servicio fue evidente.
Los dos empleados señalados por Renfe formaban parte del personal operativo que participa directamente en la gestión diaria de los trenes. La empresa los ha apartado de forma cautelar y ha trasladado el caso a sus servicios jurídicos. Estos están estudiando posibles acciones legales, lo que podría derivar en una denuncia formal ante los tribunales.
¿Se relaciona este sabotaje con los sindicatos convocantes?

La huelga en Renfe fue promovida por sindicatos minoritarios. Y, aunque la empresa no ha vinculado directamente a los trabajadores apartados con estas organizaciones, el hecho de que los actos de sabotaje coincidieran con los días de paro ha levantado muchas sospechas.
Desde la compañía se ha insistido en que se respeta el derecho a huelga. Pero no se tolerará ninguna actuación que, bajo esa cobertura, suponga una alteración deliberada y malintencionada del servicio público. De momento, no hay indicios de que los sindicatos hayan avalado estas acciones.