La opa hostil de BBVA sobre Sabadell se encuentra en su recta final. El banco vasco, que lanzó la oferta el 9 de mayo del año pasado, ha reformulado ya en varias ocasiones los términos para mantener su atractivo mientras la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) analiza la operación.
La última propuesta contempla un canje de una acción de BBVA por cada 5,3456 títulos de Sabadell más un pago en efectivo de 0,70 euros por acción.
Este nuevo ajuste mejora ligeramente la propuesta económica. Pero implica también una mayor dilución para los accionistas de Sabadell. Si se acepta la opa en su totalidad, estos pasarán a controlar el 14,85% del nuevo BBVA, frente al 16,18% previsto en el diseño original. Una pérdida de peso que se traduce, además, en menor acceso a los dividendos futuros del grupo fusionado.
¿Por qué BBVA ha modificado su oferta?
La necesidad de ajustar la oferta de BBVA tiene que ver, en parte, con el paso del tiempo y los dividendos distribuidos por ambas entidades desde que se lanzó la opa. Pero también responde a una estrategia para mantener el atractivo financiero ante unos accionistas que, de momento, no parecen convencidos.
La inclusión del componente en metálico —unos 705 millones de euros en total— busca precisamente ese efecto: seducir.
Sin embargo, el resultado no es tan simple. Aunque BBVA ha introducido incentivos, también ha complicado el escenario al reducir el porcentaje de control de Sabadell en la futura entidad. Esta situación añade incertidumbre sobre el valor real que obtendrán los accionistas si la fusión se concreta.
¿Qué papel juega la CNMC en esta operación?

Vista de la antigua sede del BBVA en la Plaza de Cataluña de Barcelona | EFE
El mercado espera que la CNMC se pronuncie en las próximas semanas. Según ha reconocido el presidente de BBVA, Carlos Torres, están “en la fase final de interacción” con el organismo presidido por Cani Fernández. El objetivo: pactar los compromisos necesarios para obtener luz verde a la opa.
Todo apunta a que la CNMC impondrá medidas temporales de comportamiento —más blandas que las estructurales— para evitar distorsiones en la competencia. Sin embargo, el presidente de Sabadell, Josep Oliu, ha criticado duramente esta posibilidad, asegurando que dichas condiciones son “pasajeras”, “no comprobables” y que “no solucionan los problemas estructurales”.
Según Oliu, muchas pymes y empresas se han puesto en contacto con Sabadell para mostrar su “gran malestar” ante la ofensiva de BBVA. Esto refuerza el argumento de que esta operación no cuenta con un respaldo unánime en el tejido empresarial.
¿Qué impacto ha tenido la opa de BBVA en bolsa?

Vista de la antigua sede del BBVA en la Plaza de Cataluña de Barcelona | EFE
Desde que BBVA lanzó su opa, las acciones de Sabadell han escalado un 47% en bolsa, mientras que las del banco vasco han subido un 14%. En lo que va de año, el repunte es del 36,8% para Sabadell frente al 32,5% de BBVA. Esta evolución ha reducido la prima inicial del 30% ofrecida por BBVA, pero también ha elevado el atractivo del vallesano ante los inversores.
De hecho, Sabadell ha pagado un dividendo bruto de 20,45 euros con cargo a su resultado récord de 2024. Un 56% superior a los 13,09 euros distribuidos por BBVA. Y aunque ambas entidades han anunciado programas de recompra de acciones por valor de 1.000 millones de euros, su impacto es mayor en Sabadell por su menor capitalización bursátil.