El cruzado de Tere Abelleira, un nuevo caso de la verdadera pandemia del fútbol femenino

¿Por qué las mujeres son más propensas a sufrir una rotura de ligamento que los hombres? El doctor Gonzalo Margañón explica a Artículo14 todo lo que tienes que saber sobre esta lesión

Tere Abelleira, la estrella del Real Madrid y una indiscutible en la Selección, ha sido la última en sumarse a la larga lista de futbolistas que han sufrido una de las peores lesiones que pueden sufrir las deportistas: una rotura del ligamento cruzado de la rodilla. El número de futbolistas que han sufrido esta lesión es preocupante. Alexia Putellas, Lucy Bronze, Miedema, Ada Hegerberg y muchas más que saben lo que supone tener que colgar las botas por una temporada y cambiar los entrenamientos por rehabilitación.

Esta lesión la sufren más las mujeres que los hombres. Además, las futbolistas son las más propensas a padecer esta rotura. Para encontrarle explicación a esto, Artículo14 ha contactado con el doctor Margañón, traumatólogo del Hospital San Rafael (Madrid) y especialista en este tipo de roturas.

¿Qué es una rotura del ligamento cruzado?

Es una lesión, habitualmente deportiva, que supone la interrupción y/o pérdida de tensión parcial o total del ligamento cruzado anterior. Este es un elemento fundamental para la estabilidad anterior y rotacional de la rodilla. Principalmente, es un restrictor de la traslación anterior de la tibia.

¿Cómo diría que es esta intervención quirúrgica?

Aunque hay múltiples técnicas, todas ellas tienen en común la reconstrucción del ligamento cruzado, intentado imitar lo mejor posible la función del ligamento nativo lesionado. Se utilizan mayoritariamente tejidos del propio paciente para la reconstrucción (tendones isquiotibiales, tendón cuadricipital, o tendón rotuliano con pastilla ósea). Todos estos se denominan autoinjertos. También es posible reconstruirlo usando aloinjerto, normalmente obtenido de un donante cadáver.

¿Cuáles son los plazos para volver a tu nivel habitual?

No existe un consenso universal. Además, cada centro individualiza sus protocolos de vuelta. Cada vez se individualiza más la decisión en función del paciente, la demanda deportiva del mismo y la recuperación. Antiguamente, el consenso era un mínimo de 9 meses. Actualmente, en la mayoría de centros, se reintroduce la actividad completa a los 9 meses salvo complicaciones.

¿Por qué se da tanto esta lesión en deportistas?

Porque es en actividad deportiva, especialmente fútbol y baloncesto, donde a mayor estrés se ve sometida la rodilla y sus ligamentos.  Especialmente se da en aquellos que implican alto pivotaje, es decir, cambios repentinos y rápidos de dirección de la rodilla, muchas veces con pie fijo en el suelo y flexión de la misma. Esto crea un importante esfuerzo rotacional de la rodilla. La posición más habitual de rotura es con la rodilla en flexión moderada y valgo. También es frecuente su rotura con un traumatismo directo y lateral sobre la rodilla, especialmente si está en flexión, por ejemplo, en una entrada agresiva en el fútbol.

¿Diría que las mujeres son más propensas que los hombres?

Aunque no hay una evidencia sólida, que las mujeres sufran más este tipo de lesiones se achaca a que generalmente las mujeres presentan mayor laxitud ligamentosa que los hombres. Lo que las estadísticas sí reflejan es que:

  • Es una lesión más frecuente en mujeres (por cada hombre se lesionan 4,5 mujeres)
  • Las mujeres se lesionan a edades más tempranas que los hombres.
  • Las mujeres se lesionan más frecuentemente la pierna de apoyo, mientras que los hombres la de tiro.
  • En mujeres se da con más frecuencia en el fútbol, mientras que los hombres lo sufren más en baloncesto.

¿Se puede volver al mismo nivel?

Sí, en general, es una cirugía muy satisfactoria y bien tolerada con la que se consigue una alta reincorporación a la actividad deportiva a todos los niveles de competición. Aunque esto puede variar si hay lesiones adicionales asociadas.

¿Es una de las peores lesiones para una deportista?

Depende de la actividad, y sobre todo, si hay lesiones graves asociadas de otros ligamentos, meniscos o lesiones articulares del cartílago o hueso. Esto empeora el pronóstico, pero, la lesión aislada del cruzado, a día de hoy es solucionable. A mi juicio no tendría que suponer el fin de la carrera deportiva de un deportista, o una bajada en su rendimiento. Si bien es cierto que, por los tiempos de recuperación, la temporada de la lesión es muy probable que se vea truncada.

¿Existe alguna forma de prevenir esta lesión?

A parte del uso de ortesis restrictoras, como podrían ser las rodilleras con bloqueo rotacional, la mejor prevención consiste en una potenciación del aparato extensor de la rodilla (cuádriceps) y, en segundo lugar, de los isquiotibiales. Las ortesis no han probado efectividad significativa, por ello, no está extendido su uso.

¿Una vez te has lesionado es más fácil recaer?

Si se produce un retorno demasiado precoz a la actividad, sí que existe mayor riesgo de nueva rotura. Además, si la técnica quirúrgica no es la adecuada, o la reconstrucción presenta alguna deficiencia, también hay un riesgo mayor.

Con lo que, a grandes rasgos, sí puede concluirse que el riesgo es mayor que en una rodilla nativa y sana, aunque afortunadamente no es algo muy común.