Adriana Nanclares (Miranda de Ebro, 2002) cumplió uno de sus sueños de niña el pasado 18 de octubre. Era llamada por Montse Tomé para formar parte de la concentración de la Selección Española absoluta. En esta ventana porta el 1 a la espalda, aunque nos asegura que no siente el peso del dorsal. Desde su debut sólo han pasado cinco meses, pero ella ya se siente como en casa. “Se lo comentaba a mis padres, me siento como en familia”, nos asegura.
Lo de ganarse el puesto se lo conoce bien. Ya llegó al Athletic de Bilbao procedente del eterno rival para ser la segunda portera, en agosto de 2023 y hoy es la jugadora más utilizada de todo el equipo dirigido por David Aznar. “Soy super ambiciosa”, reconoce sin que le cueste.
Comparte concentración con Cata Coll la portera más laureada de España, campeona de todo lo que se puede ganar en el fútbol a nivel nacional y europeo. Nanclares es consciente. “Por supuesto Cata es un referente para mí, con todas las que las porteras que te juntes tienes que aprender lo bueno y lo malo de cada una de ellas para corregir, para mejorar, pero sobre todo para para esas cosas en las que ellas pueden ser igual mejores, pues fijarte y decir, yo también quiero hacerlo como ella.”
La portería de la Selección
Desde que España fue campeona del Mundo y coincidiendo en el tiempo, desde que Montse Tomé es seleccionadora, la Roja ha tenido siete porteras llamadas a filas.
“En los últimos años costaba más ver porteras con nivel”
Adriana Nanclares es una de ellas, y sabe que la portería es una posición que “baila” mucho. “Si, está claro. Creo que eso es positivo porque significa que el nivel de la portería ha subido mucho estos últimos años, y es de valorar.
Era un debe que en los últimos años costaba más ver porteras con nivel, y creo que es super positivo que estemos ahí entrando o saliendo, eso va a hacer la competitividad y te hace mejor”, explica la guardameta.
Objetivo Euro
La Eurocopa de Suiza espera este verano. Tras no haber acudido a los JJOO de París, para Adriana es el momento de estar en una gran competición.
“Una vez que te vas sintiendo más importante aquí, hace que tu motivación también aumente, y te quieres ver en todas las listas. Yo creo que el trabajo del club hace que esté aquí y ese es un premio al que aspiramos todas”.
“Poco a poco vas sintiendo la confianza de del cuerpo técnico, te vas viendo en las concentraciones y yo creo que que esos nervios de de las primeras veces y así se van quitando y cada vez te sientes más cómoda, al final te vas sintiendo como compañeras que son un equipo y no es como vengo yo de nueva y pongo un poco lo que puedo, entonces creo que que eso lo estamos formando en la pertenencia de de sentirnos como como un equipo, como una selección y creo que eso nos va a dar mucho”, mantiene Nanclares.
El grupo que es familia
Desde su aterrizaje en la Absoluta en octubre, su aclimatación ha ido a pasos agigantados. “En las primeras concentraciones estás un poco conociendo a la gente, pero creo que lo importante es el grupo que hemos hecho. Parece como si estuviésemos en una familia, acabamos de cenar y nos quedamos todas a jugar a juegos de mesa”, nos cometa. “No son juegos tranquilitos además”, recalca.
“Creo que que eso hace que tengamos muy un buen grupo y que compartamos momentos no solo dentro del campo”, asegura.
El presente del futfem
Por muy joven que sea Adriana Nanclares es muy consciente de los pasos que ya ha dado el futfem, pero también los que faltan.
El martes España jugará en un campo de Primera, pero eso no es lo habitual en la la Liga F. “El Eibar que juega siempre en el estadio, el Depor también juega en el estadio. Yo creo que más que abran estadios que al final que todos los campos que tengamos sean de de natural y en buenas condiciones. Lo que es un poco triste es que estemos a día de hoy jugando en dos campos de hierba artificial en una Primera División, pero bueno, creo que al año que viene por suerte ya eso se tiene que quitar y todos los equipos van a tener que jugar en natural, esperemos que sea así para que que estemos en buenas condiciones”, nos explica.
Antes de despedirnos le pedimos que nos cuente sus sueños para lo que viene: “un título absoluto y la tercera plaza con mi Club para jugar la Champions el año que viene“, dos nos dice que pueden hacerse factibles en meses.
Adriana Nanclares, la jugadora cuyo aspecto inocente esconde una mujer con las ideas muy claras.